Papás primerizos: Claves para planificar la educación de tus hijos

El rubro educación es uno de los que más presión ejerce sobre el bolsillo de las familias peruanas, según el INEI, subió 2.89% solo en marzo de 2026. Este comportamiento se repite cada año y coincide con el arranque del ciclo escolar y de la educación superior. Por ello, contar con herramientas de protección financiera permite a las familias hacer frente a estos incrementos anuales sin deteriorar su calidad de vida.

Desde la etapa escolar hasta la educación superior, los gastos pueden incluir matrículas, mensualidades, movilidad, alimentación, materiales educativos, actividades extracurriculares e incluso estudios en el extranjero. Sin una adecuada organización financiera, estas obligaciones pueden generar presión económica en el presupuesto familiar o resultar imposibles.

"La educación de los hijos es una de las metas financieras más importantes para las familias y una de las que requiere mayor anticipación. Contar con un fondo universitario permite prepararse para afrontar gastos futuros como pensiones y matrículas. Mientras más temprano se empiece a planificar, mayores serán las posibilidades de construir un respaldo económico que otorge tranquilidad financiera a largo plazo", señala Andrés Uribe, director de Finanzas de Mapfre Perú.

Ante ello, el especialista comparte algunas claves para empezar a construir un fondo educativo desde hoy:

Definir una meta educativa y estimar costos futuros

El primer paso es proyectar cuánto podría costar la educación de los hijos en los próximos años, considerando inflación y posibles incrementos en las pensiones. Esto permitirá establecer objetivos financieros más realistas y calcular cuánto ahorrar periódicamente.

Empezar a ahorrar desde etapas tempranas

Aunque los gastos educativos más altos suelen presentarse varios años después, iniciar un fondo de ahorro desde el nacimiento o los primeros años de vida permite aprovechar mejor el tiempo y reducir el esfuerzo financiero mensual en el futuro.

Separar el fondo educativo de otros gastos familiares

Destinar una cuenta específica para la educación ayuda a mantener el orden financiero y evitar utilizar esos recursos para otros objetivos o emergencias no planificadas.

Evaluar opciones de inversión a largo plazo

Dependiendo del perfil financiero de cada familia, existen alternativas que pueden ayudar a incrementar progresivamente el capital destinado a la educación, como depósitos a plazo, fondos mutuos o seguros con componente de ahorro.

Revisar periódicamente el plan financiero familiar

Las necesidades económicas pueden cambiar con el tiempo. Por ello, es importante revisar periódicamente el presupuesto, actualizar metas y ajustar el monto de ahorro según la situación financiera y las proyecciones educativas. Finalmente, el especialista destaca que planificar con anticipación no solo permite afrontar los gastos educativos con mayor estabilidad, sino brindar mayor tranquilidad a las familias frente a uno de los compromisos económicos más importantes a largo plazo.

Artículos relacionados

Back to top button