
Cuánto cuesta realmente cuidar un gato y qué cubre el seguro
Según la Encuesta Nacional de Hogares 2025 del INEI, los gatos representan cerca del 25% del total de mascotas del país, consolidándose como la segunda especie más querida en los hogares peruanos, después de los perros.
En el marco del Día Internacional del Gato, celebrado cada 8 de agosto, cobra especial relevancia entender lo que implica cuidar a esta mascota de forma responsable a lo largo de toda su vida.
"Un gato puede vivir entre 15 y 20 años, y durante ese tiempo requiere una inversión constante en alimentación, controles veterinarios, vacunas y emergencias. Muchos dueños primerizos calculan solo el gasto inicial, pero es el gasto sostenido el que realmente marca la diferencia entre un cuidado responsable y uno que se vuelve una carga económica inesperada", señaló Ana María del Castillo, Directora Adjunta de CNT en Mapfre Perú.
Por ello, la especialista de Mapfre comparte las claves para entender el costo real de cuidar un gato y cómo un seguro de mascotas ayuda a distribuir ese gasto:
Alimentación de calidad, el gasto más constante. Un gato adulto consume en promedio entre 60 y 80 gramos de alimento seco al día, lo que representa un gasto mensual sostenido durante toda su vida. La calidad del alimento impacta directamente en su salud digestiva, renal y dental, tres de las áreas donde los gatos suelen tener más problemas a lo largo del tiempo.
Vacunas y esterilización, dos inversiones que se pagan solas. La triple felina y la antirrábica son las vacunas básicas para proteger a un gato de enfermedades graves como la panleucopenia y la rinotraqueitis. Por su parte, la esterilización, además de evitar camadas no deseadas, reduce significativamente el riesgo de tumores mamarios y enfermedades uterinas en las hembras, y comportamientos agresivos o marcaje territorial en los machos.
Controles veterinarios preventivos, no solo cuando se enferma. A diferencia de los perros, los gatos son expertos en ocultar el dolor y las molestias. Cuando muestran síntomas evidentes, muchas veces la enfermedad ya está avanzada. Por eso, los especialistas recomiendan controles veterinarios anuales, o semestrales a partir de los siete años, para detectar problemas renales, dentales o cardíacos a tiempo.
Diferencias clave frente al cuidado de un perro. Muchos dueños primerizos asumen que cuidar un gato es igual que cuidar un perro, pero hay diferencias importantes: los gatos necesitan alimento específico para su especie, arena higiénica que debe cambiarse con regularidad, rascadores para mantener sus uñas sanas y estimulación mental dentro del hogar, ya que suelen pasar toda su vida en interiores. Ignorar estas necesidades genera problemas de comportamiento y salud que terminan costando más a largo plazo.



