
ARBIO reafirma su compromiso con los milenarios de la Amazonía
En el marco del Día del Árbol, ARBIO reafirma su compromiso con la conservación de los bosques primarios de la Amazonía y hace un llamado al sector privado, instituciones y ciudadanía a sumar esfuerzos para mantener estos ecosistemas en pie.
Uno de los principales símbolos de esta labor es El Tayta, un shihuahuaco de aproximadamente 1,100 años de edad y 54 metros de altura, ubicado en la concesión para conservación de ARBIO Perú, en Madre de Dios. Su tamaño equivale a un edificio de más de 15 pisos y estudios mediante tecnología LiDAR estiman que almacena alrededor de 62.8 toneladas de CO₂ equivalente en su biomasa.
Muy cerca se encuentra Annita, un shihuahuaco de 700 años identificado como un importante árbol madre, debido a su alta producción de semillas y capacidad de regeneración natural, fundamental para la recuperación y continuidad del bosque.
Estos gigantes amazónicos cumplen funciones que van mucho más allá del almacenamiento de carbono. Sus enormes copas, troncos y cavidades brindan refugio a numerosas especies y forman parte de complejas redes ecológicas que permiten la regeneración y resiliencia del bosque.
ARBIO protege 916.2 hectáreas de bosque primario en la cuenca del río Las Piedras, donde monitorea científicamente más de 200 árboles de shihuahuaco. Además, desarrolla investigaciones junto con Royal Botanic Gardens, Kew, para estudiar el papel de los grandes árboles madre en la conservación de los bosques tropicales.
La conservación de estos ecosistemas también representa una estrategia de prevención frente a los efectos de los eventos climáticos extremos, como el Fenómeno del Niño. Los bosques amazónicos contribuyen a regular el ciclo del agua, almacenar carbono, mantener la humedad y generar condiciones que favorecen la resiliencia de los ecosistemas frente a periodos de sequía, lluvias intensas y otros impactos asociados al cambio climático. Por ello, mantener los bosques primarios en pie resulta fundamental no solo para proteger la biodiversidad, sino también para reducir la vulnerabilidad de las comunidades y ecosistemas ante un clima cada vez más variable.
Recientemente, la Municipalidad Provincial de Tambopata reconoció diez ejemplares como Árboles Patrimoniales, entre ellos dos shihuahuacos protegidos por ARBIO. Este reconocimiento contribuye a poner en valor estos árboles como parte del patrimonio natural del país.
"Los árboles más antiguos sostienen la biodiversidad de hoy y crean las condiciones para que el bosque pueda seguir creciendo. Pero protegerlos también es una forma de prevenir y enfrentar los impactos de los eventos climáticos extremos. Un bosque amazónico saludable ayuda a regular el agua, almacenar carbono y mantener la estabilidad de todo el ecosistema. Por eso, conservar estos gigantes no es solamente proteger árboles: es fortalecer la capacidad de la Amazonía para resistir y recuperarse frente a un clima cada vez más cambiante", señala Tatiana Espinosa, fundadora y directora ejecutiva de ARBIO Perú.
En esta labor, la alianza con Grupo AJE, a través de Amayu, demuestra el papel que puede desempeñar el sector privado en la conservación de ecosistemas estratégicos, impulsando iniciativas que integran ciencia, sostenibilidad e innovación.
En este Día del Árbol, ARBIO invita a empresas e instituciones a sumarse a iniciativas de conservación de largo plazo. Porque proteger la Amazonía no es solo plantar nuevos árboles: también es asegurar que los gigantes que llevan siglos sosteniendo el bosque permanezcan en pie, contribuyendo a la biodiversidad, al equilibrio climático y a la resiliencia de los ecosistemas frente a los desafíos del futuro.



