
Tecnología médica para un embarazo más seguro
Cada año, el Día Mundial de la Obstetricia nos recuerda la importancia de garantizar que cada embarazo y nacimiento se desarrollen con las mejores condiciones posibles. A pesar de los avances de las últimas décadas, la salud materna continúa siendo uno de los principales desafíos para los sistemas de salud, muestra de ello es que más de 700 mujeres murieron cada día por causas prevenibles relacionadas con el embarazo y el parto1 en 2023, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras que la mayoría de estas defunciones pudieron evitarse mediante atención oportuna, personal capacitado y acceso a tecnologías adecuadas.
En América Latina, La Organización Panamericana de la Salud (OPS) reportó que durante 2023 se registraron 7.850 muertes maternas en la región y una razón de mortalidad materna (RMM) de 59 por cada 100,000 nacidos vivos, cifra que continúa por encima de la meta regional establecida para 2030. Las principales causas siguen siendo hemorragias obstétricas, trastornos hipertensivos del embarazo e infecciones, condiciones que pueden identificarse y atenderse de forma más efectiva cuando existen procesos clínicos fortalecidos y tecnología que apoye la toma de decisiones2.
Esa tecnología abarca hoy el ultrasonido de alta resolución, el monitoreo fetal continuo, la Inteligencia Artificial (IA) y las plataformas digitales, recursos que permiten seguir el embarazo con información más precisa, identificar factores de riesgo antes y actuar con mayor rapidez cuando aparece una complicación.
La IA, por su parte, funciona como apoyo del equipo clínico sin sustituir su criterio: analiza grandes volúmenes de información, reconoce patrones y agiliza la interpretación de los estudios. En el ultrasonido prenatal, por ejemplo, ya hay sistemas que reconocen de forma automática las estructuras fetales y asisten en las mediciones y anotaciones, lo que da mayor consistencia entre operadores y, en los estudios de rutina del segundo trimestre, reduce cerca del 40% del tiempo de exploración.
El beneficio también llega a la paciente, que pasa menos tiempo en estudios más ágiles y cómodos, y a los propios servicios, donde automatizar tareas e integrar la información de distintos dispositivos libera a los equipos de trabajo operativo y les deja más tiempo para el seguimiento de la madre; en esa tarea, GE HealthCare desarrolla soluciones de imagen, monitoreo y herramientas digitales que acompañan a los profesionales durante toda la atención materno-fetal3.
En Perú, estas capacidades adquieren una relevancia particular. De acuerdo con información de la Sala Situacional de Muerte Materna del Ministerio de Salud, en 2025 se registraron 209 muertes maternas, equivalentes a cerca de cuatro por semana; además, al menos 7 de cada 10 estuvieron asociadas a causas directas y potencialmente evitables. Entre los principales riesgos se mantienen las hemorragias obstétricas y los trastornos hipertensivos, como la preeclampsia 4. Por eso importan las tecnologías de imagen, monitoreo y análisis clínico: permiten detectar complicaciones a tiempo, facilitar una referencia oportuna y tomar decisiones con mayor rapidez, especialmente en establecimientos con alta demanda.
El Día Mundial de la Obstetricia sirve para insistir en algo sencillo: buena parte de estas complicaciones se puede prevenir cuando coinciden información a tiempo, personal capacitado y la tecnología adecuada, y por eso cada mejora en la calidad y la oportunidad de esa información se traduce en embarazos y nacimientos más seguros para las madres y los recién nacidos.



