Cuatro mitos sobre la donación de sangre que aún persisten

Cada 14 de junio se conmemora el Día Mundial del Donante de Sangre, una fecha que busca reconocer a quienes contribuyen a salvar vidas y generar conciencia sobre la necesidad permanente de contar con reservas seguras de sangre para atender emergencias, cirugías, tratamientos oncológicos y otras condiciones médicas. Pese a su importancia, el país aún no logra alcanzar los niveles de donación necesarios para garantizar un abastecimiento permanente.

Según cifras del Ministerio de Salud (MINSA), durante 2025 se recolectaron más de 473 mil unidades de sangre, pero solo el 20,8% provino de donantes voluntarios. Asimismo, apenas el 1,37% de la población realizó una donación, una cifra que evidencia la necesidad de seguir promoviendo una cultura de donación voluntaria y recurrente.

Gran parte de esta brecha se explica por la persistencia de mitos y creencias erróneas sobre el proceso de donación. “Muchas personas descartan la posibilidad de donar porque creen que pueden enfermarse, quedar débiles o que ciertas condiciones les impiden hacerlo. Sin embargo, se trata de un procedimiento seguro que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para quienes necesitan una transfusión”, mencionó la Dra. Suzanne Cortez Abanto, Gerente de Riesgos de Salud de RIMAC.

Además del impacto positivo que genera en los pacientes que la reciben, la donación de sangre también aporta beneficios para el organismo del donante. Este proceso contribuye a la renovación de las células sanguíneas, favorece el equilibrio de los niveles de hierro en la sangre, promueve una mejor oxigenación de los tejidos y está asociado con una adecuada regeneración celular. También puede contribuir a la salud cardiovascular y favorecer la cicatrización de heridas.

Aunque la donación de sangre es un procedimiento seguro y regulado, todavía persisten creencias erróneas que desaniman a muchas personas. En el marco del Día Mundial del Donante de Sangre, RIMAC brinda algunas recomendaciones para resolver las dudas más frecuentes sobre este procedimiento:

Los tatuajes no impiden donar sangre. Las personas tatuadas pueden convertirse en donantes siempre que haya transcurrido 1 año desde que se realizó el tatuaje, según el MINSA, lo que permite descartar cualquier riesgo de infección asociado al procedimiento.

No es necesario pesar más de 60 kilos. Contrario a lo que muchas personas creen, el requisito mínimo para donar es superar los 50 kilos y encontrarse en buen estado de salud al momento de la evaluación médica.

Donar sangre no provoca anemia. Antes de cada donación se realizan controles para verificar que el nivel de hemoglobina sea adecuado. Además, el organismo tiene la capacidad de reponer progresivamente el volumen sanguíneo donado.

El procedimiento no transmite enfermedades. La extracción se realiza con material estéril, descartable y de un solo uso, por lo que no existe riesgo de contraer infecciones durante la donación.

Cabe recordar que algunos hábitos recientes o condiciones médicas sí pueden influir en la donación. Consumir alcohol poco antes de acudir a donar, estar gestando / dando de lactar o tomar medicamentos antibióticos, aspirina o anticoagulantes puede afectar la elegibilidad temporal, por lo que se recomienda seguir las indicaciones del personal médico.

"Cada unidad de sangre donada puede beneficiar hasta a tres pacientes. Por ello, más allá de una fecha conmemorativa, es importante entender que donar sangre es un acto solidario que puede realizarse de manera periódica y que tiene un impacto directo en la vida de quienes atraviesan una emergencia, una cirugía o un tratamiento médico complejo", concluyó la Dra. Suzanne Cortez Abanto, Gerente de Riesgos de Salud de RIMAC.

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