Prevenir o Reaccionar, el modelo que le está costando vidas al Perú

En el marco del Día Mundial de la Salud, la asociación Por un Perú sin Cáncer analiza desde su Observatorio Oncológico, el enfoque actual del sistema de salud en el país, advirtiendo que el Perú continúa priorizando la atención de la enfermedad oncológica en etapas avanzadas en lugar de fortalecer la prevención y la detección temprana.

Según el Observatorio Oncológico de Por un Perú sin Cáncer, la primera plataforma digital del país, que centraliza y actualiza información nacional sobre la enfermedad oncológica en un sólo espacio, esta situación se refleja en cifras preocupantes: “Cerca del 70% de mujeres son diagnosticadas con cáncer en estadios III y IV, lo que reduce drásticamente sus probabilidades de curación. A ello se suman demoras críticas en la atención, ya que muchos pacientes esperan entre 6 y 9 meses desde la sospecha hasta el inicio del tratamiento, superando ampliamente el estándar internacional, que recomienda no más de 60 días”, señaló Gianina Orellana, presidenta de Por un Perú sin Cáncer.

Este enfoque tiene consecuencias directas. Los diagnósticos tardíos no solo reducen significativamente las probabilidades de éxito en los tratamientos, sino que también incrementan los costos, saturan los servicios de salud y generan un impacto profundo en las familias.

El cáncer es uno de los ejemplos más críticos: detectarlo a tiempo puede salvar vidas, pero en el país, muchos casos siguen identificándose en fases avanzadas.

"Esta realidad también se refleja directamente en el comportamiento de la población puesto que en nuestro país, acudir al médico sigue siendo, en la mayoría de los casos, una reacción y no una prevención. Las personas buscan atención cuando los síntomas ya son evidentes, lo que evidencia una falla estructural: un sistema de salud que no logra anticiparse a la enfermedad ni promover una cultura preventiva. En el Perú seguimos llegando tarde. La prevención no puede seguir siendo un discurso, tiene que convertirse en una política real", acotó Gianina Orellana.

Pese a ello, la cultura preventiva continúa siendo limitada. La falta de chequeos regulares, el acceso desigual a servicios de salud y la escasa información siguen siendo barreras que profundizan las brechas. En muchas regiones del país, incluso acceder a un control básico puede implicar largos traslados o tiempos de espera, lo que retrasa diagnósticos clave.

"Estamos normalizando llegar tarde al sistema de salud. Muchas personas sólo acuden cuando la enfermedad ya afecta su vida diaria, y ahí las opciones son más limitadas. Necesitamos cambiar esa lógica con urgencia", añadió.

En el contexto del Día Mundial de la Salud, la asociación Por un Perú sin Cáncer coincide en que el país necesita un cambio de enfoque urgente: pasar de un sistema reactivo a uno preventivo, donde la detección temprana, la educación en salud y el acceso oportuno sean prioridades reales. En esa línea, recomiendan a la población incorporar acciones clave en su rutina:

- Realizarse chequeos médicos preventivos al menos una vez al año
- No postergar consultas ante síntomas persistentes
- Mantener al día los controles según edad y sexo
- Adoptar hábitos saludables como alimentación balanceada y actividad física regular
- Informarse a través de fuentes confiables y evitar la automedicación

Pequeñas decisiones pueden marcar una gran diferencia. Apostar por la prevención no solo permite detectar enfermedades a tiempo, sino también evitar tratamientos complejos y, en muchos casos, salvar vidas.

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