
5 señales en los lunares que podrían alertar sobre cáncer de piel
La mayoría de los lunares son benignos y no representan un problema para la salud. Sin embargo, algunos cambios en su apariencia pueden ser señales de alerta que requieren una evaluación médica oportuna. Los especialistas recuerdan que la detección temprana es uno de los factores más importantes para mejorar el pronóstico del cáncer de piel.
"El autoexamen de la piel permite identificar cambios que pasan desapercibidos. Ante cualquier modificación en un lunar o la aparición de nuevas lesiones, es recomendable acudir a una evaluación especializada", explica Dra. Denisse Angelica Castro Uriol, oncólogo médico de la Clínica Stella Maris.
Cinco señales que no deben ignorarse
Los especialistas recomiendan prestar atención a las siguientes características:
- Asimetría: cuando una mitad del lunar es diferente a la otra.
- Bordes irregulares: contornos poco definidos, dentados o desiguales.
- Cambios de color: presencia de varios tonos en una misma lesión o cambios progresivos en su coloración.
- Aumento de tamaño: crecimiento visible del lunar en poco tiempo.
- Evolución: cualquier cambio reciente en forma, color, tamaño o síntomas como picazón o sangrado.
Más que observar una característica aislada, es importante identificar si un lunar está cambiando, ya que suele ser uno de los principales motivos para solicitar una evaluación médica.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Las personas con antecedentes familiares de cáncer de piel, raza blanca, gran cantidad de lunares o exposición frecuente al sol tienen un mayor riesgo de desarrollar este tipo de enfermedad. Asimismo, las quemaduras solares repetidas incrementan la probabilidad de presentar lesiones malignas en el futuro.
Por ello, los especialistas recomiendan utilizar protector solar diariamente y sombreros evitar la exposición prolongada al sol en las horas de mayor radiación y realizar controles dermatológicos periódicos cuando existan factores de riesgo.
El cáncer de piel puede detectarse en etapas tempranas y curarse si prestamos atención a las señales de alerta. La observación periódica de la piel y la consulta oportuna siguen siendo las principales herramientas de prevención contra esta enfermedad.



