
Verano en Lima: Temperaturas rozarán los 30 °C
Con la llegada del verano, enero se perfila como uno de los meses más cálidos del año en Lima, según el pronóstico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú. Durante esta temporada, se espera que las temperaturas en Lima Metropolitana oscilen entre 20,4 °C y 27,5 °C en los distritos cercanos al litoral, mientras que en las zonas más alejadas del mar podrían fluctuar entre 19,2 °C y 29,2 °C, con posibilidades de picos cercanos a los 30 °C hacia febrero y marzo.
Estas condiciones cálidas y propias del verano costero elevan la sensación térmica dentro de oficinas y edificios corporativos, lo que puede afectar tanto el confort de los colaboradores como la eficiencia energética y el rendimiento de los sistemas de ventilación y climatización. Frente a este escenario climático, la planificación y mejora de la gestión del aire interior se vuelve clave para garantizar ambientes laborales confortables y seguros.
En este contexto, Luis Vivar, Director de Innovación, Sostenibilidad y Soluciones de Negocios en Tgestiona, comparte cuatro recomendaciones esenciales para optimizar el funcionamiento de los sistemas de ventilación y mejorar la calidad del aire en los espacios de trabajo, considerando las exigencias que impone la temporada de verano:
Detectar señales tempranas de fallas: Los equipos de ventilación suelen presentar signos de deterioro antes de una avería importante. Aumentos atípicos en el consumo eléctrico, ruidos, variaciones de temperatura o costos de mantenimiento mayores a lo esperado pueden ser indicadores de que el sistema necesita una revisión técnica. Identificar estas señales permite programar intervenciones oportunas y evitar interrupciones no planificadas.
Asegurar un correcto dimensionamiento y uso de los equipos: La eficiencia de un sistema de ventilación depende en gran medida de que esté diseñado y dimensionado de acuerdo con las características del espacio y la carga térmica real. Equipos sobreexigidos o mal dimensionados tienden a desgastarse más rápido y presentan menor rendimiento energético. Tecnologías como los sistemas inverter ayudan a regular el consumo y el funcionamiento durante las olas de calor.
Ajustar la frecuencia de mantenimiento según las condiciones estacionales: Durante la temporada de verano, los sistemas operan con mayor intensidad y pueden acumular polvo y residuos con más rapidez debido a la combinación de humedad y calor. Por esta razón, es recomendable adaptar los planes de mantenimiento preventivo a las condiciones climáticas estacionales, con revisiones más constantes que aseguren el funcionamiento continuo de los equipos.
Integrar herramientas de monitoreo en tiempo real: El uso de soluciones digitales de monitoreo permite supervisar en tiempo real variables clave como temperatura interna, consumo energético y eficiencia operativa. Estos sistemas facilitan la detección precoz de problemas y ayudan a tomar decisiones basadas en datos, promoviendo un uso más responsable de la energía y un ambiente interior más confortable.



