
Tendencias que marcaron la evolución del Internet de las Cosas
El Internet de las Cosas (IoT) continúa consolidándose como uno de los principales motores de la transformación digital a nivel mundial. De acuerdo con la GSMA, las tecnologías de baja potencia NB-IoT y LTE-M superaron los 1.000 millones de conexiones activas al cierre de 2025, reflejando la acelerada adopción de soluciones especializadas para comunicaciones críticas. En América Latina, esta evolución está impulsando la digitalización de sectores como la industria, la logística, la energía, el transporte y la seguridad, donde la conectividad se ha convertido en un componente estratégico para garantizar la continuidad operativa.
En Perú, este avance confirma que el reto para las organizaciones ya no consiste únicamente en conectar más dispositivos, sino en garantizar comunicaciones seguras, resilientes y continuas para operaciones donde una interrupción puede representar pérdidas económicas, riesgos operativos o afectar la prestación de servicios esenciales en sectores como la minería, la energía, el transporte, la banca, la seguridad electrónica y la telemedicina.
En este contexto, ALAI Secure, compañía especializada en comunicaciones críticas y conectividad segura para IoT con operación activa en Perú, identifica las tres tendencias que marcaron la evolución del sector durante el primer semestre de 2026 y que están definiendo el futuro de la conectividad para infraestructuras y dispositivos críticos en el país.
Las redes diseñadas específicamente para IoT ganan protagonismo
Las tecnologías NB-IoT (Narrowband Internet of Things) y LTE Cat M1 fueron desarrolladas para conectar dispositivos que transmiten pequeñas cantidades de datos durante largos periodos de tiempo, como medidores inteligentes, sistemas de alarma, sensores ambientales o equipos de monitoreo remoto: aplicaciones con alta demanda en un país donde la minería, la seguridad electrónica, la medición inteligente y el monitoreo de infraestructura son sectores en constante evolución.
Su principal ventaja es que consumen menos energía, ofrecen mayor cobertura y permiten mantener conectados miles de dispositivos de forma eficiente, algo especialmente relevante en un territorio con geografías tan diversas como la peruana, donde conviven grandes ciudades, zonas altoandinas y extensas regiones amazónicas que demandan soluciones de conectividad confiables.
Según IoT Analytics, las conexiones IoT celulares alcanzaron los 4.700 millones durante 2025, con un crecimiento anual del 13,3 %, consolidando a NB-IoT como una de las tecnologías celulares con mayor adopción a nivel global y marcando una tendencia que comienza a extenderse también entre los proyectos empresariales desarrollados en Perú.
"Las organizaciones peruanas ya no buscan únicamente conectar dispositivos; necesitan tecnologías capaces de garantizar estabilidad, eficiencia y disponibilidad para operaciones que no pueden detenerse. NB-IoT y LTE Cat M1 responden precisamente a esas necesidades", afirma Ricardo Orjuela, Gerente Regional de Ventas LATAM de ALAI Secure.
La conectividad satelital acelera su integración con las redes móviles
La conectividad satelital dejó de ser una solución reservada para zonas remotas y comienza a consolidarse como un complemento estratégico para fortalecer la continuidad de las comunicaciones. Según GSMA Intelligence, al cierre de 2025, 118 operadores móviles en el mundo habían establecido alianzas con proveedores de conectividad satelital y 33 servicios ya estaban disponibles comercialmente, reflejando el paso de la industria desde las pruebas piloto hacia despliegues a gran escala.
En Perú, esta tendencia cobra especial relevancia para sectores como la minería, la energía, el transporte, la infraestructura crítica y la seguridad, donde muchas operaciones se desarrollan en la Amazonía, la sierra y otras zonas de difícil acceso, con cobertura limitada o que requieren mecanismos adicionales para garantizar la disponibilidad del servicio.
En línea con esta evolución, ALAI Secure proyecta fortalecer durante el segundo semestre de 2026 su oferta de conectividad satelital en Perú, junto con Chile y España, ampliando las alternativas de comunicación para dispositivos e infraestructuras de misión crítica.
"La conectividad del futuro no dependerá de una única tecnología. La integración entre redes móviles y satelitales permitirá ofrecer mayores niveles de disponibilidad y resiliencia para las operaciones críticas de las organizaciones peruanas", explica Orjuela.
Multi-Local comienza a reemplazar el roaming permanente
Durante años, muchas soluciones IoT funcionaron mediante roaming internacional permanente, un modelo que permitía mantener conectados los dispositivos cuando operaban en diferentes países.
Sin embargo, la evolución de los marcos regulatorios y la necesidad de ofrecer conexiones más estables están impulsando modelos Multi-Local, que permiten a cada dispositivo operar con un perfil local en el país donde se encuentra.
Este enfoque mejora la estabilidad de las comunicaciones, optimiza el desempeño de las redes y facilita el cumplimiento regulatorio, especialmente en proyectos regionales con miles de dispositivos desplegados entre Perú y otros mercados de habla hispana.
Desde nuestra experiencia, el modelo Multi-Local representa una evolución natural hacia esquemas de conectividad más eficientes, robustos y preparados para acompañar el crecimiento de las organizaciones peruanas que gestionan dispositivos IoT tanto a nivel nacional como en otros mercados de la región.
El siguiente paso: conectividad híbrida, especializada y preparada para operaciones críticas
Aunque estas tres tendencias marcan el presente del mercado, la industria en Perú ya avanza hacia un modelo donde diferentes tecnologías trabajan de forma integrada para garantizar la continuidad de las comunicaciones. La combinación de redes móviles, NB-IoT, LTE Cat M1, conectividad satelital y modelos Multi-Local está dando paso a esquemas de conectividad híbrida, diseñados para ofrecer mayor disponibilidad, resiliencia y flexibilidad ante cualquier escenario operativo.
De acuerdo con la GSMA, el desafío de la industria ya no es únicamente escalar el Internet de las Cosas, sino lograr que la conectividad sea más resiliente, sencilla de administrar y capaz de mantenerse operativa durante todo el ciclo de vida de los dispositivos. En Perú, este escenario coincide con el avance de la transformación digital en sectores como la minería, la energía, la industria, el transporte, la seguridad electrónica, la banca y la salud, donde la demanda de soluciones de conectividad especializadas para M2M continúa fortaleciéndose.
Esta evolución ha impulsado a compañías como ALAI Secure a fortalecer su oferta de comunicaciones críticas para organizaciones peruanas donde la disponibilidad de la conectividad es un requisito operativo. Actualmente, la compañía —pionera desde 2005 y con 20 años de trayectoria— cuenta con más de 800 clientes activos, opera en 25 industrias verticales críticas y tiene presencia en cinco países de habla hispana, entre ellos Perú, conectando proyectos en sectores como seguridad electrónica, banca, transporte, energía, industria y telemedicina.
El crecimiento del IoT está transformando la manera en que operan las organizaciones en Perú. Hoy la conectividad ya no depende de una sola tecnología, sino de la capacidad de integrar diferentes redes para garantizar la continuidad de las operaciones. Ese será el camino que seguirá marcando la evolución del mercado en los próximos años.



