
Semana Santa para reconectar con la historia, el arte y gastronomía
Con la llegada de Semana Santa, muchas personas aprovechan los días feriados para viajar fuera de Lima. Sin embargo, en los últimos años, ha crecido una tendencia entre quienes optan por quedarse en la ciudad y buscar espacios que les permitan desconectarse de la rutina sin necesidad de desplazamientos largos. En ese contexto, las llamadas staycations se posicionan como una alternativa cada vez más valorada.
En San Isidro, existe una propuesta que combina descanso, cultura y gastronomía en un mismo lugar: el Country Club Lima Hotel, que más allá de su propuesta hotelera, forma parte del patrimonio arquitectónico e histórico de Lima. Durante los días de Semana Santa, el hotel ofrece la posibilidad de vivir una experiencia distinta dentro de la ciudad, en la que el descanso se combina con momentos de calma en sus instalaciones y una propuesta gastronómica que pone en valor insumos locales y preparaciones de temporada.
A la experiencia se suma el Bar Inglés, uno de los espacios más icónicos del hotel, donde el pisco sour ha sido reconocido como uno de los mejores del país y se complementa con una propuesta de coctelería peruana de autor que reinterpreta clásicos con un enfoque contemporáneo. Del 1ro al 3 de abril sus visitantes encontrarán música en vivo y actividades especiales en torno a su carta de cocteles de autor.
Por su parte, el restaurante el Perroquet completa la experiencia de Semana Santa con sus buffets dominicales, tanto para el desayuno como el almuerzo. En ambos momentos se incorpora a su variedad de platos una cuidada selección de postres alusivos a la festividad, como huevos de Pascua, pensados para compartir en un ambiente familiar. Además, en La Panadería del Country se ofrecerán dulces ideales para compartir, como huevos de pascua, galletas decoradas, cupcakes y mini tortas de zanahoria.
Así, para quienes decidan permanecer en Lima durante el feriado largo, surgen opciones que permiten redescubrir la ciudad desde otra perspectiva: con menos prisa, mayor atención a los detalles y una invitación a reconectar con espacios que forman parte de su identidad.



