
Saturación publicitaria, cuando la visibilidad no se traduce en conexión
La publicidad exterior en Lima atraviesa un periodo de saturación sin precedentes. Según el Monitor Multimedios de Kantar IBOPE Media, solo entre diciembre y enero se registraron más de 15,000 anuncios en la vía pública, con la Av. Javier Prado Este (1,828 avisos), la Av. La Marina (1,098) y la Av. Alfredo Mendiola (1,015) como los puntos de mayor congestión. Este volumen de impactos ha generado un escenario crítico: de acuerdo al Estudio Nacional del Consumidor Peruano de Arellano, más del 80% de peruanos presta atención a los mensajes en la vía pública, pero muchas marcas aún no logran conectar de manera efectiva con su audiencia debido a la saturación visual y a la falta de diseño estratégico.
Para Eduardo Velarde, jefe académico de las carreras de Diseño de UCAL, el reciente incremento del 8% en la inversión en este sector exige una mirada que priorice la funcionalidad sobre la estética convencional. "Estar en la avenida con mayor flujo de la ciudad no garantiza resultados si el diseño no contempla quién consume el mensaje y en qué condiciones. El diseño gráfico debe evolucionar hacia una herramienta de precisión que resuelva necesidades de negocio mediante la persuasión estratégica", explica.
Frente a esta realidad, Velarde identifica cinco claves tácticas para que una marca logre destacar en las arterias más saturadas de la capital, alineando la formación académica con las exigencias del mercado:
El Conductor en ruta (Segundos de impacto): En paneles ubicados en vías de flujo rápido, la síntesis es obligatoria. El dominio de Lenguajes Visuales resulta vital para crear una jerarquía donde el mensaje sea procesable en menos de tres segundos, evitando que la saturación visual anule el impacto.
El Conductor en semáforo (Atención cautiva): Este es el momento de mayor oportunidad para la recordación. El uso de herramientas de Diseño Predictivo con IA permite anticipar qué estímulos visuales retendrán mejor la mirada durante el minuto de espera, optimizando la inversión de la marca.
El Pasajero de transporte público (Lectura profunda): Con un promedio de 5 horas y 12 minutos semanales en tránsito, este público permite una narrativa visual más rica. A través de la Evolución del Diseño, el profesional entiende cómo aprovechar este tiempo extendido para profundizar en el propósito del producto.
El Peatón y Ciclista (Cercanía y códigos): En formatos como vallas o tótems, el espectador tiene mayor capacidad de decodificación. Aplicar la Teoría y Crítica del Diseño permite construir piezas que no sólo informen, sino que generen una conexión emocional directa con el 26% de la audiencia joven, que es la más expuesta a estos formatos.
Formación basada en la práctica real: La capacidad de persuasión no se adquiere únicamente en el aula. El modelo educativo de UCAL integra desde el primer ciclo la resolución de retos reales planteados por empresas del sector, lo que permite a los estudiantes validar sus propuestas en entornos de alta competencia y asegurar que el diseño cumpla con su función comercial.
Finalmente, UCAL reafirma su compromiso con la profesionalización del sector, integrando técnica, creatividad y estrategia comercial. Al preparar a sus estudiantes de la carrera de diseño gráfico publicitario para resolver desafíos reales en los corredores más congestionados de Lima, la universidad contribuye a elevar el estándar del diseño exterior, garantizando que el talento peruano genere valor tangible tanto para las marcas como para la comunicación visual de la ciudad.



