
Regeneración: ¿Por qué hoy en día ya no es suficiente solo reciclar?
La gestión de residuos sólidos se ha convertido en uno de los desafíos ambientales más urgentes para el Perú, donde la transición hacia una economía circular todavía enfrenta barreras estructurales significativas. Según el Ministerio del Ambiente (MINAM), en el país se generan aproximadamente 23 mil toneladas de residuos sólidos al día, de las cuales solo se logra reciclar cerca del 1.8 % de los residuos inorgánicos aprovechables. Esta realidad evidencia que, aunque separar envases es un paso necesario, el impacto actual es insuficiente para revertir el desgaste de los ecosistemas.
En el marco del Día Mundial del Reciclaje, la regeneración toma relevancia como una evolución frente a la sostenibilidad tradicional que solo busca reducir daños. Por ello, Carla Sánchez, jefa de Sustentabilidad de Natura Perú, sostiene que el enfoque de consumo consciente debe migrar hacia la creación de valor ambiental y social desde el origen de cada producto: "La regeneración implica entender que no basta con gestionar el residuo final, sino que debemos asegurar que cada proceso, desde la extracción de ingredientes hasta la relación con los productores, devuelva a la tierra más de lo que tomamos de ella", señala.
Por ello, Sánchez comparte tres pilares fundamentales a tener en cuenta al momento de comprar productos de empresas realmente sustentables:
Trazabilidad y relación con el origen: Se trata del compromiso de las empresas por conocer a detalle el recorrido de sus insumos, garantizando que su producción evite la deforestación y fomente la salud de los suelos y la biodiversidad. En muchos productos ya se señala de dónde provienen sus insumos y con qué redes de productores trabajan.
Inclusión social de la cadena de valor: La profesionalización de los recicladores de base mediante la formalización y el equipamiento, transformando un oficio antes invisible en una labor técnica que genera ingresos dignos y fortalece la economía local. Por ejemplo, Natura logró la capacitación de 563 recicladores, haciendo que pasen de un oficio a una profesión.
Promover la participación ciudadana: El despliegue de puntos de acopio y programas de sensibilización puerta a puerta son relevantes para que el consumidor se convierta en un agente activo que cierra el ciclo de vida de los envases. Una empresa realmente sustentable, hace partícipe a su comunidad de todo el proceso, generando un valor agregado en ellos al sentirse parte del impacto positivo en el medio ambiente.
"Con la mirada puesta en el cierre de 2026, buscamos consolidar un ecosistema logístico robusto que respalde los resultados obtenidos en 2025. Durante dicho año, logramos recuperar 2,837.6 toneladas de materiales post consumo a través de 13 tiendas físicas, además de sensibilizar a más de 220,000 ciudadanos con educación ambiental. Para Natura, el éxito de este modelo radica en alianzas sólidas con gobiernos locales en regiones como Lima, Arequipa, Trujillo e Iquitos, demostrando que la regeneración no solo protege el entorno, sino que fortalece a las comunidades", concluye Sánchez.



