Qué revisar en el carné de vacunación para el regreso a las aulas

De acuerdo con el tablero del Esquema Regular de Vacunación del Ministerio de Salud (Minsa), la cobertura del segundo refuerzo de la vacuna contra la difteria, tétanos y tos ferina (DPT) alcanza el 69,8 %, mientras que el segundo refuerzo contra la poliomielitis registra 64,6 %. Ambas cifras están por debajo del 95 % recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para garantizar inmunidad colectiva.

"Con coberturas bajas se pierde protección comunitaria. Aumenta el bolsón de niños susceptibles y el riesgo de brotes, especialmente ante la importación de casos. En el caso de la polio, se requiere mantener inmunidad alta y la protección se consolida con el esquema completo y sus refuerzos, que se aplican a los 18 meses y a los 4 años", explicó la Dra. Mirla Bravo, coordinadora de la carrera de Enfermería de USIL.

Advirtió además que la baja cobertura en edad preescolar y escolar incrementa la probabilidad de transmisión en entornos educativos. Señaló que, tras el primer año de vida, disminuye el contacto con el sistema de salud y persiste la percepción errónea de que las vacunas son solo de bebé, lo que lleva a no priorizar los refuerzos.

Uno de los errores más frecuentes es asumir que con las primeras dosis ya quedó. Sin embargo, además de las tres dosis iniciales, los refuerzos son necesarios.

Por su parte, desde el sector privado, Agustina Elizalde, directora médica del Clúster SOLA de Pfizer, mencionó: "Es importante recalcar que como compañía hemos realizado y apoyado constantemente las campañas de vacunación en todos los niveles. Es importante que las personas se mantengan informadas y consulten a sus médicos sobre los esquemas de vacunación que corresponden a sus hijos, en especial cuando estamos comenzando un nuevo período escolar".

En este contexto, revisar el carné de vacunación se vuelve una medida clave en el marco del regreso a clases.

¿Qué deben verificar los padres antes del inicio de clases?

Revisar el carné de vacunación físico o digital: Es fundamental comprobar que todas las dosis correspondientes a la edad del menor estén registradas. El carné digital puede consultarse en la plataforma oficial del Minsa. Si el documento físico se ha extraviado, el establecimiento de salud puede ayudar a reconstruir el historial.

Confirmar que se hayan aplicado los refuerzos: Varias vacunas requieren más de una dosis para asegurar una protección adecuada. Es frecuente que los niños reciban las primeras aplicaciones, pero no los refuerzos programados en años posteriores. Sin estas dosis adicionales, la protección puede disminuir.

Verificar vacunas clave en etapa escolar: Entre ellas, la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola (SPR), que requiere dos dosis; la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) en escolares; y los refuerzos contra difteria, tétanos y poliomielitis en adolescentes. Estas inmunizaciones protegen frente a enfermedades que pueden generar complicaciones graves.

Identificar retrasos sin reiniciar el esquema: Si existen dosis pendientes, no es necesario comenzar desde cero. El personal de salud evalúa cada caso y continúa el esquema respetando los intervalos mínimos entre dosis establecidos.

Acudir con anticipación al establecimiento de salud: Esperar la primera semana de clases puede generar mayor demanda en los centros de vacunación. Acudir con anticipación facilita completar las dosis pendientes y cumplir con los tiempos recomendados.

Frente al inicio de clases, completar los refuerzos pendientes puede marcar la diferencia en la prevención dentro de la comunidad educativa.

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