¿Qué necesitan las organizaciones para implementar IA a escala?

En los últimos años, la inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta clave para mejorar la productividad, optimizar operaciones y fortalecer la experiencia del cliente.

Sin embargo, para muchas organizaciones el reto está en lograr que estas soluciones funcionen de forma sostenida en distintas áreas del negocio.

De acuerdo con el informe The State of AI 2025 de McKinsey, el 88 % de las organizaciones ya utiliza inteligencia artificial en al menos una función del negocio, pero solo un tercio ha logrado escalar su uso más allá de proyectos piloto, lo que evidencia que el desafío actual, más allá de adoptar la tecnología, está en integrarla de forma estratégica en las operaciones.

"Implementar IA a escala implica mucho más que incorporar herramientas tecnológicas; supone transformar la gestión de datos, procesos y equipos. Muchas organizaciones impulsan iniciativas sin contar con las condiciones necesarias para sostenerlas en el tiempo, especialmente ante modelos más avanzados como la Agentic AI, capaces de ejecutar tareas y apoyar decisiones dentro de las operaciones", explica Víctor Ruiz, VP de Operaciones de Konecta Perú.

En ese sentido, el especialista señala que existen cinco factores que las organizaciones deben desarrollar para que la inteligencia IA logre trascender más allá de los pilotos iniciales y pueda convertirse en una capacidad estratégica dentro de la organización:

Datos estructurados y accesibles para toda la organización. La inteligencia artificial depende directamente de la calidad de los datos disponibles. Cuando la información se encuentra fragmentada, las decisiones automatizadas se vuelven menos confiables.

Procesos rediseñados para trabajar con inteligencia artificial. Muchos flujos de trabajo tradicionales aún no están preparados para interactuar con sistemas inteligentes. Adaptarlos permite incorporar tecnologías como Agentic AI, capaces de automatizar procesos complejos.

Infraestructura tecnológica preparada para escalar. Plataformas capaces de procesar grandes volúmenes de datos e integrar distintos sistemas son fundamentales. Esta base también permite que agentes inteligentes interactúen con múltiples plataformas de forma coordinada dentro de la operación.

Talento capaz de trabajar junto a sistemas inteligentes. El crecimiento de la IA exige nuevas habilidades dentro de las organizaciones. Equipos con conocimientos en análisis de datos, automatización y procesos digitales son clave para aprovechar su potencial.

Una visión estratégica sobre el rol de la IA en el negocio. Definir qué problemas se busca resolver y qué impacto se espera generar permite enfocar la IA en iniciativas de valor y evitar inversiones poco alineadas con los objetivos del negocio.

"Las organizaciones que realmente logran escalar la inteligencia artificial son aquellas que entienden que no se trata solo de implementar tecnología, sino de repensar cómo se realizan los procesos y cómo interactúan las personas con estas herramientas", concluye Ruiz.

A medida que estas capacidades se consolidan, las organizaciones avanzan hacia modelos de automatización más autónomos. En este contexto, la Agentic AI permite que la inteligencia artificial pase de un rol de soporte a una participación más activa en la ejecución de tareas y en la toma de decisiones operativas dentro de marcos estratégicos definidos.

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