
Pruebas clave para detectar a tiempo el cáncer de cuello uterino
El cáncer de cuello uterino continúa siendo uno de los principales problemas de salud pública en el Perú, a pesar de ser una enfermedad prevenible y tratable si se detecta a tiempo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el país se registran alrededor de 4,800 nuevos casos cada año.
Se reporta que entre cinco y seis mujeres fallecen diariamente por cánceres relacionados con el virus del papiloma humano (VPH), principal causa del cáncer de cuello uterino.
En el marco del Mes de la Mujer y del Día Mundial del Cáncer de Cuello Uterino, 26 de marzo, Karen Denisse Cruzado Campos, oncóloga del Centro Médico AUNA Chiclayo (Servimédicos) destaca la importancia de la detección temprana mediante pruebas preventivas.
Una enfermedad prevenible que avanza sin síntomas
“El cáncer de cuello uterino puede tardar entre 10 y 15 años en desarrollarse y, en sus etapas iniciales, no suele presentar síntomas. Por eso, los controles periódicos son fundamentales”, señala Karen Denisse Cruzado Campos, oncóloga del Centro Médico AUNA Chiclayo (Servimédicos).
La infección persistente por el Virus del Papiloma Humano (VPH) es el principal factor de riesgo. Aunque la mayoría de infecciones desaparece de forma natural, en algunos casos el virus permanece y puede provocar lesiones precancerosas que, sin tratamiento oportuno, evolucionan a cáncer.
Entre los síntomas de alarma en fases avanzadas se encuentran el sangrado vaginal fuera del periodo menstrual, flujo con mal olor o dolor pélvico.
Papanicolaou y prueba de VPH: Aliados para la detección temprana
El médico destaca que existen dos herramientas fundamentales para identificar el riesgo antes de que la enfermedad progrese:
Examen de Papanicolaou: Permite detectar células anormales en el cuello uterino. Debido a que su sensibilidad es cercana al 50%, debe realizarse de forma periódica.
Test molecular de VPH: Tiene una sensibilidad aproximada del 95%, lo que lo convierte en una de las pruebas más precisas para identificar la presencia del virus y determinar el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Si alguna de estas pruebas resulta positiva, recomienda una colposcopía y, de ser necesario, una biopsia para confirmar el diagnóstico y definir el tratamiento.
Muchas mujeres acuden al especialista cuando ya presentan síntomas, lo que suele indicar una etapa avanzada. La clave está en no esperar molestias y realizar controles preventivos de manera regular.
Prevención integral
Además de los chequeos periódicos, la vacunación contra el VPH es una de las medidas más efectivas para prevenir el cáncer de cuello uterino. Desde la Clínica AUNA Chiclayo se vienen promoviendo campañas de sensibilización orientadas a fortalecer la cultura de prevención, el autocuidado y el acceso oportuno a evaluaciones especializadas.
El cáncer de cuello uterino es 100% prevenible. Si las mujeres acceden a controles periódicos como el Papanicolaou y la prueba de VPH, es posible detectar lesiones a tiempo y evitar que la enfermedad avance.



