¿Pensando en emprender este verano? 5 claves para iniciar tu negocio

Más de 100 mil negocios se formalizaron en el Perú durante 2025, según cifras del Ministerio de la Producción (PRODUCE), marcando un récord histórico a nivel nacional. Este dato refleja el dinamismo emprendedor del país y el interés creciente por generar ingresos propios, especialmente en temporadas como el verano, cuando aumenta el movimiento en sectores como turismo, gastronomía, servicios y actividades al aire libre.

Si bien el verano puede representar una oportunidad atractiva para comenzar un proyecto propio, inicia un negocio sin planificación financiera puede convertir una buena idea en un riesgo innecesario.

"Muchos emprendimientos nacen en verano porque existe una mayor demanda, pero el principal error es asumir que vender más significa automáticamente ganar más. Si no se calculan correctamente los costos, el capital de trabajo y los posibles imprevistos, el negocio puede quedarse sin liquidez incluso en plena temporada alta", señala Andrés Uribe, director adjunto de Vida Ahorro e Inversión de Mapfre Perú.

Es en ese punto que el especialista comparte cinco claves financieras para iniciar un negocio de verano con mayor orden y sostenibilidad.

Haz números antes de dar el primer paso: Antes de destinar dinero en alquiler, equipos o campañas de promoción, es importante definir cuánto necesitas vender para cubrir tus costos y mantener el negocio en funcionamiento. Tener claridad sobre tus gastos fijos y variables te permitirá tomar decisiones más informadas y evitar desorden financiero en los primeros meses.

Define claramente tu público objetivo: Identificar con precisión a quién le vas a vender permite ajustar precios, promociones y canales de distribución. Una estrategia clara mejora la rentabilidad y reduce el riesgo de invertir en acciones que no generen retorno.

Separa tus finanzas personales del negocio: Abrir una cuenta exclusiva para el emprendimiento y llevar un registro detallado de ingresos y egresos facilita el control financiero y permite evaluar con objetividad si el negocio está siendo rentable.

Incorpora protección y respaldo financiero: El verano también puede traer imprevistos, como daños a equipos o interrupciones en la operación. Anticiparse a estos escenarios ayuda a reducir el impacto económico y a proteger el patrimonio invertido. Proteger el negocio desde el inicio, por ejemplo, con un seguro empresarial, permite enfrentar imprevistos sin comprometer el patrimonio.

Planifica más allá de la temporada alta: La demanda puede disminuir una vez terminado el verano. Por ello, es clave proyectar el flujo de caja para los meses siguientes y evaluar estrategias que permitan sostener el negocio durante todo el año.

Del mismo modo, herramientas como un seguro de inversión pueden ayudar a fortalecer el capital, facilitar el acceso a líneas de crédito y planificar el crecimiento con mayor tranquilidad. Emprender con respaldo reduce la incertidumbre y permite tomar decisiones con mayor seguridad.

Aprovechar la temporada de verano puede convertirse en el punto de partida de un proyecto sólido, siempre que exista orden financiero, una adecuada planificación y mecanismos de protección bien establecidos. La diferencia entre una oportunidad pasajera y un negocio sostenible suele radicar en cómo se gestionan los recursos desde el primer día.

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