Más del 45% del talento prioriza flexibilidad en verano

Con el inicio de la temporada de verano y las altas temperaturas en la capital, el debate sobre los llamados horarios de verano volvió a surgir en entornos empresariales y de recursos humanos. Aunque en el Perú no existe una regulación legal que modifique la jornada durante los meses de enero y febrero, varias compañías ya vienen implementando ajustes internos como salidas anticipadas los viernes, compensación de horas o redistribución de turnos matutinos para enfrentar el calor y favorecer la conciliación.

De acuerdo con el estudio Pulso Beneficios, desarrollado por Rankmi en noviembre de 2025 a más de 8.500 trabajadores de la región, la flexibilidad laboral (23,3%) y el tiempo libre (22,2%) se ubican entre los beneficios de mayor impacto en el bienestar del colaborador, sumando más del 45% de las preferencias. Además, el 95% de los encuestados declara que los beneficios laborales son extremadamente importantes para su satisfacción profesional.

En el caso peruano, esta tendencia coincide con el interés creciente por mecanismos informales de horario de verano que permitan salir más temprano o adaptar la jornada para evitar picos de calor. Estas prácticas no están reguladas por ley, pero actúan como medidas de flexibilidad que conectan con la demanda del talento. Según especialistas del sector, este tipo de ajustes pueden consolidarse durante 2026 en empresas de servicios, tecnología, retail y sectores administrativos debido a la combinación de clima, tráfico urbano y nuevas expectativas laborales.

El estudio también revela diferencias relevantes por género. Mientras los hombres priorizan los beneficios económicos, las mujeres asignan mayor valor a la flexibilidad laboral (27,9%) y al tiempo libre (22%), lo que convierte a la gestión de horarios en una herramienta clave para atraer y retener talento femenino en entornos formales.

"La conversación ya no está en añadir beneficios como un extra, sino en diseñar políticas que impacten el bienestar real de las personas. La flexibilidad se está consolidando como un beneficio de alto impacto, especialmente en temporadas como el verano, donde la gestión del tiempo es más crítica", agregò Felipe Cuadra, experto en gestión de personas y CHRO de Rankmi

Aunque el Perú no cuenta con mecanismos como el Daylight Saving Time que operan en países del hemisferio norte, el interés por horarios de verano se ve impulsado por factores climáticos y operativos. Según el SENAMHI, Lima registró temperaturas históricas en veranos recientes, obligando a empresas a adaptar turnos en sectores operativos y administrativos.

La combinación de calor, congestión vial y jornadas extensivas abre la discusión sobre modelos más flexibles que no dependan necesariamente de cambios normativos.

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