
Limpieza visible y sostenibilidad ganan protagonismo entre huéspedes
De acuerdo con los últimos datos del Hotel Tech Report, el 53% de los viajeros ya declara querer hospedarse de manera más sostenible y la sostenibilidad ha dejado de ser un valor agregado para convertirse en una expectativa mínima. Ante este escenario, los hoteles que no adapten sus operaciones no sólo perderán competitividad, arriesgarán su reputación.
"Los huéspedes de hoy no sólo esperan una habitación limpia: esperan verlo, sentirlo y poder confiar en ello. La limpieza ya no es un proceso invisible que ocurre detrás de escena, es parte central de la experiencia y de la reputación de la marca", afirma Constanza López, Líder de División Pest de Ecolab para Latinoamérica Sur, Centroamérica y Caribe.
Es en ese contexto que Constanza nos comparte algunas maneras en que los hoteles pueden responder a estas nuevas expectativas, combinando limpieza efectiva con operaciones más sostenibles:
Adoptar procesos de lavandería sostenibles: La lavandería representa hasta el 16% del consumo de agua de un hotel típico, según Hotel Tech Report.
Adoptar programas de lavado a baja temperatura, química concentrada y ciclos optimizados permite reducir significativamente el uso de agua y energía sin sacrificar la calidad.
Extender la vida útil de sábanas y toallas reduce además los costos de reposición, uno de los rubros más altos en operaciones de housekeeping. Cadenas como Marriott ya han demostrado que es posible alcanzar metas ambientales ambiciosas sin comprometer la experiencia del huésped.
Proteger al huésped con una gestión integral del agua: El agua que circula por torres de refrigeración, sistemas de climatización y piscinas representa un riesgo sanitario invisible si no se gestiona correctamente. Una mala gestión puede derivar en proliferación de Legionella u otros patógenos, con consecuencias graves para la salud de los huéspedes y la reputación del hotel.
Es por ello que existen programas de tratamiento de agua que ahorran un 40% de agua respecto a un programa de lavado tradicional.
Blindar la reputación con eliminación proactiva de plagas: Basta un solo incidente con plagas para desencadenar una crisis reputacional en redes. Un enfoque reactivo ya no es suficiente: los hoteles que lideran en satisfacción del huésped trabajan con programas preventivos de afuera hacia adentro, con monitoreo continuo, inspecciones periódicas y protección activa frente a plagas comunes y chinches.
Un hotel limpio y sostenible no es sólo un compromiso ético, es una ventaja competitiva directa. Los huéspedes lo perciben, lo comparten y lo valoran en sus reseñas. Y hoy, esas reseñas son el factor más influyente en la decisión de reserva.
Los hoteles que adopten estas prácticas no sólo mejorarán la experiencia del huésped, sino que reducirán costos operativos, cumplirán estándares ambientales crecientes y blindarán su reputación ante cualquier eventualidad. La limpieza y la sostenibilidad ya no son back-office: son parte del producto.



