
La apuesta de L'Oréal Groupe por los formatos refill
Cada vez que se termina un limpiador facial, una loción hidratante o un shampoo, la decisión suele ser automática: comprar uno nuevo. Sin embargo, en un contexto marcado por la creciente preocupación por la contaminación plástica, una alternativa empieza a ganar espacio en la rutina diaria de millones de personas: los formatos refill o recargas.
En el marco del Día Mundial del Refill, que se conmemora cada 16 de junio, L'Oréal Groupe busca impulsar una conversación cada vez más relevante sobre cómo pequeños cambios en los hábitos de consumo pueden contribuir a reducir la generación de residuos. La compañía ha venido ampliando la disponibilidad de formatos refill en distintas categorías de belleza y cuidado personal, permitiendo a los consumidores reutilizar un mismo envase varias veces antes de reemplazarlo.
La magnitud del desafío no es menor. De acuerdo con el Ministerio del Ambiente (MINAM), el Perú genera alrededor de 1,2 millones de toneladas de residuos plásticos al año, de los cuales apenas cerca del 10 % se recicla adecuadamente. Ante este panorama, los modelos de reutilización cobran protagonismo al buscar reducir la cantidad de materiales que ingresan al sistema desde el origen.
Según una encuesta internacional reciente de Kantar, el 84 % de los consumidores afirma querer tomar decisiones más sostenibles, aunque trasladar esa intención a acciones concretas sigue siendo un desafío. Los formatos refill buscan precisamente cerrar esa brecha, al ofrecer alternativas prácticas que permiten reducir residuos sin modificar por completo las rutinas de cuidado personal
Los formatos refill están diseñados para rellenar el envase original de un producto una vez que este se ha terminado, evitando la necesidad de adquirir nuevamente el empaque completo. De esta manera, se prolonga la vida útil de los envases y se reduce el consumo de materiales, especialmente plástico.
"Durante décadas, el consumo siguió una lógica lineal: producir, usar y desechar. Hoy vemos una transición hacia modelos más circulares, donde mantener los productos y materiales en uso el mayor tiempo posible cobra cada vez más importancia", explica Eduardo Gotuzzo, presidente de L'Oréal Groupe para Centroamérica y Región Andina.
En el caso de algunos productos dermatológicos y de cuidado diario, optar por una recarga puede representar una reducción significativa en el uso de materiales. De acuerdo con L'Oréal, determinados formatos refill permiten utilizar hasta 77 % menos plástico frente a la compra recurrente de envases tradicionales.
Más allá del beneficio ambiental, los refills buscan facilitar la adopción de hábitos más sostenibles sin exigir cambios drásticos en las rutinas de consumo. Los usuarios pueden seguir utilizando los productos que ya conocen, con las mismas fórmulas y beneficios, pero reutilizando el envase original en múltiples ocasiones.
"El objetivo es demostrar que la sostenibilidad también puede construirse a partir de decisiones pequeñas y repetidas en el tiempo. Elegir una recarga no implica transformar por completo la rutina de cuidado personal, sino incorporar una alternativa que ayuda a reducir residuos", añade Gotuzzo.
Este modelo ya se extiende a diferentes categorías dentro del portafolio de L'Oréal. En skincare, marcas como La Roche-Posay, CeraVe y Vichy han incorporado formatos de recarga para algunos de sus productos más utilizados, incluyendo limpiadores faciales, lociones hidratantes y sérums. En cuidado capilar, Kérastase también ofrece alternativas refill en referencias como Elixir Ultime.
Este impulso también refleja una tendencia creciente dentro de la industria de la belleza. Entre 2019 y 2025, L'Oréal Groupe multiplicó por 3,7 el número de opciones recargables disponibles en su portafolio, ampliando la presencia de formatos refill en categorías como el cuidado de la piel, el cabello y las fragancias
Aunque el reciclaje continúa siendo una herramienta fundamental para la gestión de residuos, especialistas en sostenibilidad coinciden en que la reducción y reutilización de materiales son componentes esenciales para avanzar hacia una economía más circular. En ese contexto, los formatos refill comienzan a posicionarse como una alternativa que permite disminuir la generación de residuos sin alterar significativamente las rutinas de los consumidores.



