
Ford patrocina la maratón que se celebra a mayor altitud del mundo
En una prueba de resistencia inédita, diez intrépidos corredores aceptaron el reto de correr una maratón a la mayor altitud registrada en la historia. Desde el 10 de febrero, partieron del nevado Ojos del Salado, el volcán más alto del mundo, ubicado en Chile, a 6.893 metros de altitud, recorriendo algunos de los terrenos más implacables del planeta.
El aire enrarecido, las temperaturas bajo cero y los vientos constantes ponen a prueba la fuerza y determinación de los participantes en los 42,2 km de recorrido, con solo un 44% del oxígeno disponible respecto al nivel del mar. Antes del inicio de la competencia, el grupo dedicó casi dos semanas a aclimatarse y realizó aproximadamente nueve horas de escalada para llegar a la línea de partida.
Flota off-road
El desafío fue ideado por la empresa de aprendizaje y desarrollo BecomingX, luego de organizar con éxito la Maratón Más Profunda del Mundo, donde se establecieron dos récords mundiales oficiales a 1,119 metros bajo el nivel del mar, en una mina sueca.
El equipo incluye al aventurero y personalidad de TV Aldo Kane (Reino Unido), al ciclista poseedor de un récord mundial Mark Beaumont (Reino Unido), a los escaladores de élite Sibusiso Vilane (Sudáfrica) y Gavin Bate (Reino Unido), a la atleta chilena Andrea Cornejo y al CEO de BecomingX, Paul Gurney (Reino Unido), junto a cuatro participantes aficionados.
También contarán con el apoyo de escaladores y guías durante toda la prueba.
Ford apoyó el proyecto desde el inicio con una flota de pick-ups y SUVs off-road para el transporte del equipo, equipamiento vital y soporte médico, que incluye dos Ranger Raptor, dos Expedition y una Everest. Construidos para condiciones extremas, los vehículos brindaron el soporte necesario durante la aclimatación, facilitando que los participantes se concentraran en su objetivo: llevar el potencial humano a nuevas alturas.
Respiro extra
Todos los vehículos cuentan con motores EcoBoost, que comprimen el aire que ingresa al motor mediante turbocompresores. Esta tecnología minimiza la pérdida de potencia y torque a medida que aumenta la altura, ofreciendo un desempeño excepcional en altitudes extremas y otros escenarios desafiantes.
La aventura comenzó al nivel del mar y también podría romper otro récord: el de mayor cambio de altitud en un vehículo impulsado por gasolina, ya que Paul Gurney y Aldo Kane planean llevar a Ranger Raptor a más de 6,000 metros de altura en el nevado Ojos del Salado.



