
Fondo universitario es clave para las familias peruanas
El acceso a la educación superior continúa siendo uno de los principales retos para las familias peruanas. Según datos de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO 2024), solo alrededor del 30% de la población accede a estudios universitarios o técnicos, una cifra que refleja las limitaciones económicas que enfrentan miles de hogares para financiar una carrera profesional.
En paralelo, el costo de la educación superior mantiene una tendencia al alza. Diversas estimaciones del mercado señalan que estudiar en una universidad en Lima puede representar un gasto anual promedio cercano a los S/ 20,000, considerando no solo pensiones y matrículas, sino también transporte, materiales, alimentación y otros gastos asociados. Este escenario ha llevado a que la planificación financiera de largo plazo cobre mayor relevancia, especialmente cuando se trata de asegurar la educación de los hijos.
Frente a este contexto, la conformación de un fondo universitario se presenta como una herramienta clave para anticiparse a estos costos y reducir el impacto financiero en el futuro. Especialistas en finanzas personales coinciden en que empezar a ahorrar con anticipación permite aprovechar horizontes de tiempo más largos y mitigar los efectos de la inflación y la incertidumbre económica.
Herramienta de planificación
Dentro de las alternativas para construir un fondo universitario, los productos de seguro de vida con componente de ahorro o inversión están ganando atención entre los asesores financieros. Estos seguros no solo ofrecen una cobertura por fallecimiento que protege a la familia ante eventualidades, sino que además permiten la acumulación de capital que puede destinarse a financiar la educación superior al finalizar el plazo de la póliza.
"Un seguro de vida que incluye un componente de ahorro, además de brindar protección a la familia en caso de fallecimiento o invalidez, también puede convertirse en una pieza clave de planificación financiera para la educación de los hijos", afirma Alfredo Salazar, gerente general de AuguStar Seguros. “Al estructurarse adecuadamente, este tipo de producto permite que los padres acumulen un fondo que crece con intereses garantizados, que se libere en el momento en que los hijos ingresen a la universidad, ofreciendo tranquilidad y seguridad financiera”, agrega.
El ejecutivo destacó que este tipo de soluciones brinda previsibilidad y tranquilidad financiera, especialmente en un entorno donde los costos educativos continúan incrementándose y las familias deben equilibrar múltiples prioridades económicas. Además, estos productos suelen ofrecer flexibilidad en el uso de los recursos y, dependiendo de las condiciones del plan, pueden ajustarse a metas de ahorro específicas conforme pasan los años, como es en el caso del Seguro de Vida Universal de AuguStar Seguros.
Lo más recomendable es que las familias empiecen a planificar este fondo universitario desde que los hijos son pequeños, aprovechando horizontes de tiempo largos que permitan amortiguar las fluctuaciones económicas y maximizar el rendimiento del ahorro y sus intereses. Incluir este objetivo dentro de un plan integral de finanzas personales ayuda a equilibrar prioridades como vivienda, salud y retiro, sin descuidar la inversión en educación.



