
Empresas peruanas y la IA, implementación que sigue sin despegar
El interés por el uso de la inteligencia artificial en las empresas peruanas crece, pero su implementación sigue rezagada. Aunque la inversión en esta tecnología se multiplicó por 3.9 en 2025, según el CIO Playbook de Lenovo e IDC, cerca del 50% de compañías aún no la utiliza, de acuerdo con el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
El debate ha cambiado. "La pregunta ya no es cuánto cuesta implementar IA, sino cuánto perdemos por no hacerlo", señala Ethel Bazán, gerente comercial de Gtd Perú. La presión por adoptarla aumenta pero, ¿por qué las empresas no lo están logrando?
Estas son las tres barreras que, hoy por hoy, frenan la transformación digital en las compañías peruanas.
Cultura organizacional
Adoptar IA no es solo instalar una herramienta: implica rediseñar procesos, roles y formas de tomar decisiones. Sin embargo, pocas empresas peruanas lo abordan así. El mejor sentido para entenderlo es ver a la tecnología como el motor y a la cultura como el combustible: puedes tener la IA más avanzada del mercado, pero sin una cultura que la impulse, la máquina simplemente no arrancará.
Esta desconexión se refleja en las cifras del Think Digital Report 2024: las empresas peruanas priorizan la operación (81%) y la tecnología (73%), pero descuidan la cultura organizacional (45%). Sin una dirección convencida, los proyectos se quedan en piloto o no llegan a arrancar.
Organización de datos
La IA requiere datos limpios, confiables y ordenados para ser eficaz. El desafío no es la falta de datos, porque todas las empresas tenemos datos, sino su calidad y fragmentación. Lo más frecuente es que distintas áreas manejen los mismos datos con criterios diferentes, sin un sistema que los unifique y democratice. Como señala la ejecutiva de Gtd Perú, sin una adecuada cultura del dato, es muy difícil implementar soluciones de IA de manera eficiente.
Talento especializado
El mercado peruano enfrenta una escasez de profesionales como científicos, ingenieros y arquitectos de datos. Además, muchas organizaciones carecen de equipos con la experiencia necesaria para estructurar proyectos de IA desde cero. Solo el 35% de las empresas prioriza el talento especializado en sus planes. La solución actual recae en identificar el potencial interno para capacitarlo y complementarlo con perfiles estratégicos del mercado.
Hoy más que nunca, la seguridad de la información es una necesidad para proteger la infraestructura y los datos de IA. El reto final no es tecnológico, sino estratégico: las empresas que logren alinear cultura, datos y talento, bajo mecanismos sólidos de ciberseguridad, serán las únicas que realmente capitalicen el potencial de la inteligencia artificial en los próximos años.



