Día mundial del Glaucoma

El glaucoma es una enfermedad que daña progresivamente el nervio óptico, con frecuencia asociado al aumento de la presión dentro del ojo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo reconoce como una de las principales causas de ceguera irreversible en el mundo, afectando a millones de personas. Su mayor riesgo es que suele avanzar sin dolor ni síntomas evidentes en las etapas iniciales. Por ello, la única forma de detectarlo a tiempo es mediante un examen oftalmológico completo, que incluya la evaluación del nervio óptico (fondo de ojo) y la medición de la presión intraocular (tonometría). El diagnóstico oportuno permite iniciar tratamiento y evitar la progresión del daño visual.

En el marco del Día Mundial del Glaucoma, que se conmemora cada 12 de marzo, Laboratorios Lansier realizó un sondeo en Lima Metropolitana para medir el nivel de conciencia sobre esta enfermedad.. Los resultados exponen una realidad preocupante: aunque el término es conocido por el 57.3% de los participantes, la gran mayoría ignora su naturaleza asintomática y la importancia de los chequeos preventivos, especialmente al cruzar la barrera de los 40 años.

Uno de los hallazgos más críticos del estudio revela que el 34.6% de los limeños no acude a un descarte simplemente porque cree que, al no sentir dolor, sus ojos están sanos. Además, el 56.7% admitió desconocer que el riesgo de desarrollar glaucoma se dispara a partir de la cuarta década de vida. Incluso entre quienes tienen familiares directos con la enfermedad, un grupo de altísimo riesgo, un 32.7% reconoció no haberse tomado la presión ocular en más de cinco años o nunca haber pasado por este examen.

"El glaucoma es conocido como el ladrón silencioso de la visión. Es alarmante que todavía se asocie la salud visual con la falta de dolor, cuando la presión ocular elevada es imperceptible para el paciente. Para cuando alguien nota que ha perdido visión, el daño en el nervio óptico ya es permanente e irreparable", advierte la Dra. Marleni Mendoza, médico oftalmólogo y asesora científica de Laboratorios Lansier.

El sondeo alerta sobre un hábito riesgoso: ante síntomas comunes como fatiga visual o enrojecimiento, un 39.4% prefiere comprar gotas por recomendación en la farmacia en lugar de visitar a un especialista. A esto se suma que un 41.3% de los encuestados admite que le costaría mantener la constancia en un tratamiento de gotas diarias, un factor clave para evitar la ceguera una vez diagnosticada la condición.

Para combatir el avance de esta enfermedad, la Dra. Mendoza recomienda:

- Tonometría anual obligatoria: Medir la presión ocular una vez al año, especialmente después de los 40, es fundamental para detectar el glaucoma a tiempo y proteger la visión.

- Vigilar el historial familiar: Si padres o hermanos tienen glaucoma, el chequeo oftalmológico debe ser una prioridad absoluta.

- Cero automedicación: El uso de gotas con corticoides sin receta puede elevar la presión del ojo y causar glaucoma secundario.

Finalmente, la especialista de Laboratorios Lansier recalca que el diagnóstico temprano es clave para preservar la independencia y la calidad de vida. No hay que esperar a notar visión borrosa o zonas oscuras para acudir al oftalmólogo. Un control oportuno puede prevenir una pérdida visual irreversible.

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