
Del Valle Frugos trae 3 tips para armar loncheras creativas
El regreso a clases no solo marca el inicio de un nuevo año escolar, sino también una oportunidad diaria para sorprender. En un país donde se preparan millones de loncheras diariamente, estas pueden convertirse en un espacio de creatividad, color y diversión que acompañen a los niños en cada recreo.
Hoy, más que nunca, los padres buscan opciones prácticas que les permitan innovar sin complicarse. Bajo el concepto Ponle sabor a su imaginación, Del Valle Frugos invita a transformar la lonchera en una experiencia que combine sabores, creatividad y practicidad.
"Sabemos que cada lonchera es una pequeña muestra de amor. Queremos acompañar a los padres en ese momento cotidiano, inspirándolos a convertirlo en algo especial, lleno de color, sabor e imaginación para sus hijos", señaló David Peñalver, Gerente General de Coca-Cola Perú.
¿La clave? Pensar la lonchera como un lienzo en blanco. Aquí, tres ideas para lograrlo:
1. Juega con colores y formas
Una lonchera creativa empieza por lo visual. Puedes cortar frutas en formas divertidas, usar moldes para sándwiches o armar combinaciones que creen contrastes llamativos. El objetivo es sorprender cuando el niño abra su lonchera.
Sumar bebidas con sabores deliciosos como durazno, naranja, mango o manzana ayuda a completar esa experiencia sensorial que despierta la imaginación desde el primer sorbo.
2. Convierte el recreo en una historia
Una lonchera puede contar una historia: día tropical, aventura en la selva o mis sabores favoritos. Integrar elementos que sigan una misma temática convierte el momento del recreo en algo esperado.
En ese contexto, elegir opciones como las que nos trae Del Valle Frugos sin preservantes, con vitaminas A, C y D, y en un envase práctico y resistente, perfecto para el ritmo escolar, permite que los padres sumen practicidad sin renunciar al sabor ni a la creatividad.
3. Hazlos parte de la creación
Invitar a los niños a elegir combinaciones, armar figuras o decidir el sabor de su bebida fomenta su imaginación y entusiasmo. Cuando participan, el recreo se convierte en una extensión de su personalidad.
Además, optar por envases fáciles de llevar, seguros y resistentes facilita que puedan disfrutarlos con autonomía durante la jornada escolar.
Con pequeños detalles y mucha imaginación, la lonchera deja de ser una rutina para convertirse en un momento especial del día. Este regreso a clases, la invitación es clara: ponerle sabor a su imaginación y transformar cada recreo en una experiencia divertida, colorida y llena de sabor.



