
Cusco atrae nuevo perfil de compradores e inversionistas
Cusco empieza a ganar peso dentro de las decisiones de inversión inmobiliaria en el Perú. Durante el último año, las consultas y solicitudes de referidos vinculadas con oportunidades inmobiliarias en la región crecieron 27%, según indicadores propios de Century 21 Perú, en una señal que la empresa interpreta como un cambio en el mapa de oportunidades del sector y como uno de los factores que impulsaron su decisión de iniciar operaciones en Cusco.
La tendencia responde a una demanda cada vez más diversa. En una misma plaza confluyen inversionistas que buscan activos capaces de generar ingresos mediante renta temporal, familias y profesionales que buscan primera vivienda y compradores interesados en terrenos y propiedades de segunda residencia, particularmente en el Valle Sagrado.
En este contexto, Century 21 Perú inicia operaciones en Cusco con una apuesta que trasciende la apertura de una nueva plaza: convertir a la región en un nodo de conexión entre oportunidades inmobiliarias locales y una red de capital, compradores y referidos nacionales e internacionales.
"Cusco ya no debe entenderse únicamente como un destino turístico. Estamos viendo una economía regional donde confluyen demanda local, capital nacional y compradores internacionales. El crecimiento de 27% en las consultas vinculadas a oportunidades en Cusco confirma que existe un interés que requiere una presencia local, con estándares de profesionalización y una red capaz de conectar esos distintos perfiles", señala Julio Muñiz, CEO de Century 21 Perú.
Una demanda que combina inversión y patrimonio
La información recopilada por Century 21 Perú muestra que el mercado cusqueño presenta una demanda inmobiliaria híbrida, con cuatro grandes motores: inversión para renta temporal, primera vivienda, segunda residencia y diversificación patrimonial.
Dentro del segmento de inversión, la empresa observa interés por propiedades destinadas a generar ingresos mediante el alquiler temporal. Los valores de inversión identificados se ubican aproximadamente entre US$80 mil y US$180 mil, siendo los inmuebles cercanos a los US$100 mil los más comunes entre quienes buscan este tipo de activo.
Según la experiencia de la empresa, el atractivo de estas inversiones está principalmente asociado a la rentabilidad y al nivel de ocupación que pueden alcanzar frente a otros mercados, especialmente en una ciudad con un flujo turístico internacional consolidado.
Al mismo tiempo, existe una demanda sostenida de primera vivienda por parte de familias y profesionales locales que buscan proyectos modernos, bien ubicados y seguros. A esto se suma el interés por terrenos, casas de campo y propiedades de segunda residencia, donde el componente de estilo de vida se combina con una lógica patrimonial y de inversión.
"Lo interesante de Cusco es que no estamos hablando de un solo mercado. Hay una dinámica residencial local, una demanda vinculada al turismo y un segmento de segunda residencia que atrae a compradores con una mirada patrimonial y de estilo de vida. Esa diversidad amplía las oportunidades, pero también exige mayor especialización en la intermediación", explica Muñiz.
Tres geografías, tres oportunidades
El dinamismo inmobiliario de Cusco también se distribuye de manera diferenciada.
En el Centro Histórico y zonas tradicionales como San Blas y Wanchaq, el turismo, la gastronomía y la demanda de renta corta impulsan el interés por propiedades con potencial para generar ingresos mediante alquiler temporal.
En Magisterio y San Sebastián, el crecimiento urbano está asociado principalmente al desarrollo de departamentos modernos y soluciones de primera vivienda dirigidas al mercado local.
Mientras tanto, el Valle Sagrado, con localidades como Urubamba, Ollantaytambo y Yucay, concentra oportunidades vinculadas a terrenos, casas de campo y proyectos de segunda residencia.
Esta diversidad convierte a Cusco en una plaza donde distintos perfiles de compradores e inversionistas pueden encontrar oportunidades dentro de un mismo ecosistema inmobiliario.
La expansión llega en un momento de crecimiento para Century 21 Perú
La apuesta por Cusco se produce además en un momento de expansión de la propia red en el Perú. Durante el primer semestre de 2026, Century 21 Perú registró un crecimiento de 17% en volumen de transacciones, 41% en ingresos por comisiones y 27% en nuevos asesores y agentes frente al mismo periodo de 2025.
Para la empresa, este desempeño refleja un mercado en el que vendedores, compradores e inversionistas continúan tomando decisiones inmobiliarias, acompañado por el crecimiento de oficinas y equipos de agentes y por una mayor especialización en distintos tipos de activos.
La evolución de la red coincide con una perspectiva positiva para el segundo semestre. Century 21 Perú estima que el mercado podría registrar un crecimiento cercano al 33% respecto del primer semestre, en línea con el comportamiento cíclicamente más favorable de la segunda mitad del año y con una recuperación de la confianza de los actores del sector.
En este escenario, Cusco representa una de las apuestas de expansión para capturar una demanda que, de acuerdo con los indicadores internos de la empresa, viene ganando relevancia.
De la demanda a la formalización
Para Century 21 Perú, la oportunidad no está únicamente en incrementar el número de transacciones. El crecimiento de la demanda también plantea un desafío de profesionalización, formalización y confianza.
La empresa busca incorporar a la plaza estándares internacionales de intermediación, herramientas tecnológicas, formación especializada y una red de referidos que permita conectar propiedades y compradores entre Lima, Cusco y mercados internacionales.
La presencia física en Cusco permitirá además atender de manera más directa a inversionistas interesados en activos residenciales y turísticos, así como a compradores que buscan alternativas de diversificación patrimonial.
"El reto es acompañar el crecimiento del mercado con mayores estándares de valoración, ética profesional, transparencia y servicio. Una mayor demanda de inversión necesita también una intermediación capaz de responder con información, metodología y confianza", afirma Muñiz.
Una meta concreta para Cusco
Century 21 Perú no plantea su llegada a Cusco únicamente como una expansión comercial, sino como una operación con objetivos concretos de escala y participación de mercado.
La empresa proyecta que, en un horizonte de 2 a 3 años, la operación alcance más de 150 agentes profesionales y alrededor de 1,800 transacciones exitosas al año, como parte de su objetivo de liderar la intermediación formal en la región.
La meta contempla también elevar el porcentaje de propiedades comercializadas bajo exclusiva y consolidar a Cusco como un punto estratégico para la atracción de inversión inmobiliaria hacia el sur del Perú.
"Nuestra meta es construir en Cusco una operación con escala, pero sobre todo con capacidad profesional. Queremos que la región cuente con una fuerza de asesores altamente capacitada y que nuestra red sea capaz de conectar oportunidades locales con inversionistas de Lima y compradores de otros mercados", sostiene Muñiz.
Cusco y el nuevo mapa de inversión inmobiliaria
Para Century 21 Perú, la evolución de Cusco forma parte de una transformación más amplia del mercado inmobiliario peruano: la inversión comienza a distribuirse entre distintos polos de oportunidad y las regiones adquieren un rol cada vez más relevante dentro de las decisiones de compradores, inversionistas y desarrolladores.
En ese escenario, Cusco reúne características particulares: turismo internacional, crecimiento urbano, demanda residencial y capacidad para atraer capital interesado tanto en generación de renta como en construcción de patrimonio.
La empresa considera que esta combinación abre una oportunidad para elevar los estándares de intermediación y generar un mercado más profesional, transparente y conectado.



