
Cuidar la microbiota vaginal: La importancia del Lactobacillus crispatus
La ginecología moderna ha dejado de centrarse únicamente en atacar patógenos para enfocarse en lo que los científicos llaman la huella dactilar de la salud femenina: la microbiota vaginal.
El Instituto Latinoamericano de Ginecología (ILAGINE) presenta hoy un hallazgo crucial para la salud pública en el Perú: la importancia determinante del Lactobacillus crispatus como el defensor más potente contra enfermedades e infecciones.
Hasta hace poco, se creía que cualquier lactobacilo era suficiente para mantener el equilibrio íntimo. Sin embargo, la evidencia científica más reciente señala que el Lactobacillus crispatus es la especie dominante en mujeres sanas y su ausencia deja la puerta abierta a infecciones recurrentes por Cándida, Gardnerella, Escherichia coli, Virus del papiloma humano, problemas de fertilidad e incluso un mayor riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS).
¿Por qué es el guardián de la mujer?
El Dr. Cristian Hidalgo, explica que esta bacteria actúa como una sofisticada planta de procesamiento químico natural dentro del cuerpo femenino:
- Producción masiva de ácido láctico: Mantiene el pH vaginal en niveles óptimos, un ambiente donde las bacterias dañinas no pueden sobrevivir.
- Generación de peróxido de hidrógeno: Actúa como un desinfectante natural constante.
- Producción de péptidos antimicrobianos y Biosurfactantes: Diversas sustancias son producidas que tienen acción bactericida y anti adhesion contra Gardnerella, Atopobium, Escherichia coli.
- Modulación del sistema inmune: Disminuye interleuquinas inflamatorias
- Efecto barrera: Crea una película protectora que impide que hongos como la Candida se adhieran a las paredes vaginales.
El fin del ciclo de los antibióticos fallidos
Uno de los mayores problemas detectados en las pacientes de todo el mundo es el "efecto rebote". Muchas mujeres tratan una infección con antibióticos u óvulos genéricos que eliminan tanto las bacterias malas como las buenas. Al no repoblar la zona con Lactobacillus crispatus, la infección regresa, creando un ciclo de dependencia farmacológica, señala el Dr. Hidalgo.
En respuesta a esto, ILAGINE hace 6 años desde el Perú ha implementado protocolos de Ginecología Funcional, que incluyen el mapeo de la microbiota vaginal e intestinal, para identificar qué cepas le faltan a la paciente antes de prescribir tratamientos invasivos. Asi como para saber los germenes que estan creciendo e invadiendo la cavidad vaginal y/o urinaria.
Para luego reestablecer la microbiota vaginal, con un enfoque integral qeu abarca la alimentación, la salud emocional, la recuperación de la acidez de la vagina, el uso de probióticos especificos que contengan Lactobacillus crispatus, la eliminación de metales pesados y parasitos, asi como la corrección hormonal, este protocolo denominado ILAGINE MIR, ha sido presentado en diversos congresos médicos de microbiota en latinoamerica y España. Asi como publicado en revistas cientificas. Convirtiendo a ILAGINE en un centro de referencia latinoamericano en el manejo de problemas ginecológicos y urinarios crónicos, con un enfoque relacionado en la microbiota.
Recomendaciones para proteger el microbioma
Para mantener una población saludable de Lactobacillus crispatus, los expertos de recomiendan:
- Cuidar de tu alimentación: Disminuir o eliminar el consumo de azúcar refinada, gluten, de frutas dulces y ultraprocesados
- Cuidar de tu salud emocional: En más del 90% de pacientes atendidas en ILAGINE, encontraron heridas de la infancia ( ausencia física o emocional de mamá o papá/ maltratos físicos o psicológicos, tocamientos indebidos, abusos sexuales) / Burlas, etc. Heridas que elevan los niveles de cortisol y ello incrementa los niveles de glucosa, por lo cual es importante buscar ayuda psicológica o talleres de niño interior.
- Uso de ropa de algodón: La falta de oxigenación por el uso de materiales sintéticos altera el ecosistema bacteriano.
- Higiene intima con agua o jabones con un pH adecuado: Muchos confunden vagina con vulva, ambas tienen n pH diferente. La vulva ( la zona externa) es la que se hace la higiene, tiene un pH de 6 a 7. Se recomienda el uso de agua o jabones sin olor de glicerina que tengan un pH entre 6 a 7.
- Evitar el uso de tampones : Evitar usarlas por mas de 4 horas, los tampones alteran el pH vaginal.
- Suplementación específica: No todos los yogures o probióticos orales contienen la cepa crispatus. Busca asesoría médica para encontrar cepas de alta viabilidad que lleguen con éxito a la zona vaginal.



