
Costos médicos en América Latina mantendrán su tendencia creciente
El acceso a los sistemas y servicios de salud sigue representando un desafío considerable para los países de la región sur. Esta situación impacta directamente la planificación financiera, tanto a nivel corporativo como individual, ya que las personas se ven forzadas a asumir costos de su propio capital o a contratar seguros privados más onerosos para cubrir las necesidades de atención médica.
El gasto promedio por atención médica en Perú presenta una disparidad significativa, según el estudio Radiografía del Usuario de Servicios de Salud de Activa Research: es de S/ 259 en Lima, pero se incrementa a S/330 en las provincias. Respecto a la cobertura de salud en el país, el mismo estudio indica que un 34% de los peruanos carece de cualquier seguro. La mayoría, un 48%, depende exclusivamente del sistema de salud público, mientras que sólo un 18% tiene acceso a seguros privados.
La problemática del acceso a la salud no es exclusiva de Perú; se trata de un desafío a nivel mundial y regional. Factores clave como el deterioro de los sistemas de salud pública, la demografía de los empleados y la escasa o nula participación en los costos han exacerbado esta situación. Como resultado, se proyecta que el costo médico en América Latina aumente del 10.5% en 2025 al 11.9% en 2026, de acuerdo a datos del informe Tendencias médicas 2026 de WTW.
"La creciente tendencia en los costos médicos representa un desafío tanto para las organizaciones como para los sistemas de salud. Por ello, la gestión de estos costos se ha convertido en un punto estratégico para las empresas. Modelos preventivos y coberturas adecuadas son clave, ya que un trabajador con mejor salud presenta una menor tasa de ausentismo, lo que a su vez incrementa la productividad", destaca Ricardo Mathews, Head of Health and Benefits de WTW Perú.
Enfermedades crónicas: manejo estratégico de costos de salud
Un aspecto crucial en la gestión de costos médicos es el manejo de enfermedades crónicas y los asociados a temas oncológicos. Esto requiere el fomento de programas específicos para pacientes crónicos y un control más riguroso en la entrega de los fármacos de alto costo.
De acuerdo a la compañía, es fundamental gestionar las pólizas oncológicas complementarias al plan de salud principal. Esto asegura que un aumento en la incidencia de casos oncológicos no afecte negativamente la siniestralidad del plan médico general, sino que se impute a la póliza oncológica específica. De esta manera, se mantiene la flexibilidad para realizar cambios o mejoras en los planes médicos sin comprometer la continuidad de la atención para los casos en curso.
"La prevención es prioridad para controlar el aumento de los costos en la renovación de los planes médicos. En este sentido, se ofrecen herramientas clave para gestionar la siniestralidad, como los chequeos médicos anuales. Es imprescindible que las empresas difundan este beneficio e incentiven a sus colaboradores a utilizarlos cada año", finaliza el ejecutivo.



