Clara Kaminka recibe Premio Maisons Pariente por su obra Venik

Al término de la segunda edición del Premio Maisons Pariente, celebrada el martes 23 de junio en la galería Amélie, Maison d'Art, en París, el jurado distinguió a tres artistas emergentes cuyas obras exploran, con gran sensibilidad, los conceptos de memoria, transmisión y legado.

En esta edición, se invitó a los candidatos a imaginar un tótem, un objeto simbólico capaz de representar una narrativa personal al tiempo que dialoga con una memoria colectiva. A partir de la pregunta: «¿Cómo resuena el pasado en nuestro presente y cómo puede lo íntimo convertirse en universal?», cada artista fue llevado a reflexionar sobre los vínculos invisibles que nos unen a las personas, los lugares y los recuerdos.

Reunido en la galería Amélie Maison d'Art, el jurado estuvo integrado por Michèle Dard; Amélie du Chalard, fundadora de la galería; Clémence Leboulanger, directora editorial de Elle Décoration; Virginie Friedmann y Delphine Versace, arquitectas de interiores del Studio Friedmann & Versace; Helena Soubeyrand, artista e ilustradora; Paul Miquel, director editorial de The Good Life; además de Kimberley Cohen y Leslie Kouhana, fundadoras de Maisons Pariente.

El jurado buscó destacar tres trayectorias singulares, marcadas por un sólido lenguaje artístico y una sensibilidad única, poniendo de manifiesto toda la riqueza y vitalidad de la nueva escena artística francesa.

"El tema de este año nos conmovió de una manera muy especial, ya que dialoga directamente con lo que buscamos crear en cada una de nuestras casas: lugares habitados por historias, recuerdos y emociones. La elección del tótem surgió de forma natural. Como objeto de memoria, transmisión y unión, ofrecía a los artistas un campo inmensamente rico para explorar cómo lo íntimo puede convertirse en universal. Las obras finalistas demostraron, con gran sensibilidad, que el pasado sigue vivo a través de nuestros gestos, nuestras historias y nuestros legados", afirma Kimberley Cohen, directora artística y cofundadora de Maisons Pariente.

El Primer Premio fue concedido a Clara Kaminka por su obra Venik. Artista franco-suiza, Clara nació en 1998 en Pontoise. Se graduó en la Escuela de Arte de Montreuil y actualmente estudia en la Escuela de Bellas Artes de Nantes. Su trayectoria incluye numerosas exposiciones colectivas, residencias de investigación y proyectos de mediación cultural, además de haber sido nominada al Premio Clim'art Andurand en 2025.

A través de una práctica que combina escultura, instalación, marquetería y escritura, Clara Kaminka explora los conceptos de fragilidad, reparación y transmisión.

Su trabajo investiga las huellas dejadas en los cuerpos y en los materiales, visibles o invisibles, individuales o colectivas, para cuestionar los contextos sociales y políticos.

Con Venik, una escultura realizada en marquetería de madera y cera, la artista presenta una obra que evoca un gesto de cuidado transmitido de generación en generación, capaz de actuar sobre el cuerpo y activar la memoria. El gesto artesanal se convierte así en un acto de cuidado, preservación y transmisión. Clara Kaminka recibirá una residencia artística en uno de los hoteles de la colección Maisons Pariente, así como un premio de 5.000 euros.

Su obra será expuesta en uno de los establecimientos de la colección Maisons Pariente y contará además con visibilidad editorial en las revistas Elle Décoration y The Good Life.

Artículos relacionados

Back to top button