
Buenas prácticas para proteger y rastrear vehículos ante robos
La creciente inseguridad en Perú ha convertido el robo de vehículos en una de las principales preocupaciones para ciudadanos y empresas.
Según datos de la DIPROVE PNP (División de Prevención e Investigación de Robo de Vehículos) entre enero y diciembre del 2024 se registró en Lima Metropolitana, 12,580 denuncias por robo de vehículos mayores y menores, lo que representa un promedio de 35 unidades diarias en la zona.
Según esta institución, los distritos con mayor incidencia de robos de vehículos mayores son Comas (776 robos), seguido por San Martín de Porres (711), San Juan de Lurigancho (701), Los Olivos (635), Ate (578) y San Juan de Miraflores (499). En este contexto, las empresas con flotas de vehículos deben implementar medidas tecnológicas y operativas que les permitan reducir su vulnerabilidad frente a la delincuencia.
Buenas prácticas para una mayor seguridad
Raúl Arias Fontanot, Gerente de Operaciones de Hunter Perú, empresa especializada en desarrollo, implementación y gestión de sistemas avanzados de monitoreo y rastreo vehicular, sugiere una serie de buenas prácticas para fortalecer la seguridad de las flotas vehiculares corporativas, como las utilizadas en el transporte de última milla, el transporte de pasajeros y otras unidades móviles que operan en la ciudad. Entre ellas destacan:
Uso de telemática y GPS: La mitad de las empresas encuestadas por el Barómetro de Movilidad y Flotas 2024 de Arval están conectadas de forma inteligente con tecnología GPS y análisis de datos, según el estudio, una de cada seis empresas emplea datos de los vehículos a través de una plataforma de telemetría. Además, según el reporte de Tendencias en América Latina de GlobalFleet, la telemática emplea tecnología GPS para el monitoreo en tiempo real, permitiendo visualizar la ubicación exacta del vehículo en un mapa, así como su historial de movimientos. Esta información es clave en investigaciones sobre robos, ya que facilita el análisis del comportamiento delictivo y puede ayudar a detectar otras actividades ilícitas.
Instalar dispositivos antirrobo: El aumento de los robos de automóviles estacionados en la vía pública -el cual asciende a 83 % de casos en Lima Metropolitana para el cierre del año 2024- especialmente en áreas donde los conductores no disponen de un estacionamiento privado, exige soluciones más sofisticadas. Entre ellas, incorporar herramientas de seguridad como bloqueadores de timón, alarmas y sistemas de inmovilización electrónica. Estos mecanismos no solo impiden que personas no autorizadas enciendan el vehículo, sino que también reducen significativamente el riesgo de robo mientras está estacionado. Un ejemplo es el Master Key, un dispositivo de seguridad desarrollado por Hunter que bloquea el encendido del vehículo sin autorización.
Acción inmediata ante robos: En caso de robo, es importante notificar de inmediato a las autoridades, a la aseguradora y a su empresa de seguridad y lo ideal es que sea especialista en rastreo vehicular. Servicios como el de Hunter apoyan la recuperación de los vehículos gracias a su tecnología de Radiofrecuencia y GPS, que es única en el país, y no se ve afectada por los bloqueadores de señal GPS que podrían ser utilizados por la delincuencia. Esto contribuye a minimizar el riesgo de robo y traslado del vehículo a mercados ilegales. A la fecha, Hunter ha trabajado en conjunto con la Policía Nacional del Perú para lograr recuperar más de 3,750 vehículos desde el año 2008 hasta enero del 2025.
Monitoreo del comportamiento de los conductores: Por ejemplo, existen sensores que detectan las señales de cansancio o sueño en el conductor e inmediatamente emiten una alarma sonora o vibración en el asiento para avisarle que necesita un descanso. Más allá de las alarmas, estos datos permiten analizar patrones de conducción para optimizar rutas, detectar actividades inusuales y brindar capacitaciones específicas para mejorar la seguridad en las operaciones diarias.
Raúl Arias Fontanot enfatiza que estas estrategias no solo protegen los activos empresariales, sino que también ayudan a reducir el impacto de la delincuencia en el sector vehicular. Su implementación puede marcar la diferencia en la seguridad y operatividad de las flotas y vehículos particulares en un contexto donde la prevención es fundamental.