
4 tecnologías que ayudan a una edificación a resistir un sismo
En los últimos días, diversos movimientos sísmicos registrados en Perú han vuelto a poner sobre la mesa la importancia de estar preparados frente a estos eventos naturales.
La preocupación se mantiene debido a la ubicación del país en el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde ocurre alrededor del 80 % de los terremotos más grandes del planeta, y a los cerca de 300 años de silencio sísmico que, según especialistas, se acumulan en la costa central. En este contexto, la ingeniería sísmica ha desarrollado tecnologías que permiten construir edificaciones cada vez más resistentes y reducir los daños provocados por terremotos de gran magnitud.
"El colapso de un edificio no depende únicamente de la magnitud del sismo, sino de diversos factores como el tipo de construcción, la estructuración, los materiales, suelo de cimentación, etc. De estos, un factor determinante es cómo fue diseñada y construida la estructura. Hoy existen diversas tecnologías que permiten reducir el daño producto de un sismo y proteger tanto la estructura como a sus ocupantes", explica Luis Bedriñana, docente de Ingeniería Civil de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC).
Las soluciones tecnológicas cobran especial relevancia en un contexto como el peruano, cuya capital viene experimentando un sostenido crecimiento urbano. Según la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO), la venta de viviendas nuevas superó las 26 mil unidades en 2025, con el desarrollo de nuevos edificios multifamiliares. Ello plantea el desafío de seguir incorporando criterios de ingeniería sísmica que permitan construir edificaciones cada vez más seguras. En ese sentido, el especialista menciona cuatro innovaciones que están transformando la manera en que se diseñan, monitorean y protegen las infraestructuras frente a eventos sísmicos:
1. Aisladores sísmicos: Los aisladores sísmicos son dispositivos instalados entre la cimentación y la estructura principal los cuales reducen los movimientos fuertes en la estructura principal. Esto permite que el edificio se desplace de manera controlada y disminuya el daño sobre sus elementos principales. Japón es uno de los países con mayor desarrollo de esta tecnología, con más de 5.000 edificaciones que cuentan con sistemas de aislamiento sísmico. En el Perú, estos dispositivos se vienen aplicando desde la década pasada en edificios importantes.
2. Disipadores sísmicos: Estos dispositivos funcionan como fusibles sísmicos ya que se ubican en lugares particulares de una estructura en los cuales se esperan grandes deformaciones sísmicas. De esta manera, estos dispositivos reducen las vibraciones que recibe una estructura y la disipan energía inelástica. Su aplicación permite controlar las deformaciones del edificio y disminuir los daños en componentes críticos. Actualmente, son utilizados en edificios de gran altura, puentes y otras infraestructuras en países con alta actividad sísmica.
3. Monitoreo del comportamiento de una estructura en tiempo real: El monitoreo de la salud de una estructura es una técnica que utiliza los datos de sensores colocados en una estructura y permite evaluar si tiene algún daño considerable antes o después de un sismo. Esta información ayuda a evaluar rápidamente el estado de una construcción y determinar si requiere inspecciones o reparaciones. Los sensores estructurales permiten registrar variables como aceleraciones, desplazamientos y deformaciones durante un terremoto. Actualmente, se vienen desarrollando técnicas que emplean Inteligencia Artificial para hacer el diagnóstico automático de estructuras instrumentadas.
4. Diseño estructural resiliente: El diseño sísmico convencional busca en primer lugar prevenir el colapso de una estructura, asegurando la seguridad de la vida de sus ocupantes. Sin embargo, actualmente se busca que una estructura no solamente no colapse sino que tenga un daño estructural controlado a un nivel que su reparación sea rápida luego de un sismo severo. Este enfoque permite reducir el riesgo de colapso y facilitar la recuperación de las edificaciones después de un evento sísmico. Una forma de lograr estos objetivos de diseño es con sistemas estructuras de alto desempeño sísmico que emplean materiales avanzados, mecanismos autocentrantes, y disipadores sísmicos. Los principales códigos internacionales de construcción incorporan estos criterios para mejorar la seguridad estructural.
En el Perú, varias de estas soluciones ya vienen incorporándose de manera progresiva, especialmente en infraestructura crítica. Un ejemplo es el Hospital de Bambamarca (Cajamarca), que incorpora 86 aisladores sísmicos para mejorar su desempeño frente a terremotos y garantizar la continuidad de los servicios de salud. Además, tecnologías como el monitoreo estructural y los disipadores de energía comienzan a formar parte de proyectos que buscan elevar los estándares de seguridad sísmica en el país.
¿Se pueden aplicar estas tecnologías en edificios ya construidos?
El especialista de UTEC señala que sí es posible incorporar soluciones de reforzamiento sísmico en edificaciones existentes, aunque la alternativa dependerá de las características y condiciones de cada estructura. Antes de realizar cualquier intervención, es necesario efectuar una evaluación técnica para identificar vulnerabilidades y definir la estrategia más adecuada. En ese sentido, precisa que no existe una solución única para todos los edificios, ya que cada estructura requiere un análisis particular para determinar la intervención más conveniente.



