
Cinco claves para decidir entre pagar deudas, ahorrar o invertir
Pagar deudas, ahorrar o invertir. Esa será la decisión que miles de trabajadores tomarán al recibir la gratificación de julio. Según el estudio Gratificación 2026 de Bumeran, el 35 % destinará este ingreso al pago de deudas y créditos, el 25 % planea ahorrarlo y el 14 % invertirlo en estudios. Especialistas advierten que la mejor decisión dependerá de la situación financiera de cada persona.
En un contexto en el que el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) recomienda un manejo responsable del endeudamiento de los hogares, este beneficio puede convertirse en una oportunidad para fortalecer la estabilidad financiera.
"Muchas personas ven la gratificación como un dinero extra para gastar, cuando en realidad puede convertirse en una herramienta para fortalecer su economía. Antes de hacer una compra importante conviene revisar cuánto debemos, cuánto tenemos ahorrado y qué gastos importantes tendremos en los próximos meses", explica Pietro Dondero, coordinador de la carrera de Administración y Dirección de Empresas de la Universidad Norbert Wiener.
El especialista recomienda evaluar primero el nivel de endeudamiento, el ahorro disponible y los gastos previstos para los siguientes meses. Además, aconseja destinar entre el 20 % y el 30 % de la gratificación al ahorro o a un fondo de emergencia para afrontar imprevistos.
Cinco claves para aprovechar mejor la gratificación
1. Prioriza las deudas más costosas. Paga primero tarjetas de crédito, préstamos de consumo u otras obligaciones con intereses altos para reducir el costo financiero.
2. Fortalece tu fondo de emergencia. Si no tienes deudas urgentes, destina parte de la gratificación al ahorro para afrontar imprevistos sin endeudarte.
3. Invierte cuando tengas una base financiera sólida. Una vez cubiertas tus prioridades, evalúa alternativas de bajo riesgo o invierte en capacitación para fortalecer tu desarrollo profesional.
4. Evita gastar la gratificación por adelantado. No realices compras impulsivas ni asumas nuevas deudas antes de recibir el dinero.
5. Disfruta una parte con moderación. Reserva un monto para darte un gusto sin comprometer el presupuesto de los próximos meses.
Finalmente, Dondero recomienda que, cuando existan metas familiares compartidas, la decisión sobre el destino de la gratificación se tome en conjunto.
La mejor gratificación no es la que se gasta más rápido, sino la que deja a la persona en una mejor situación financiera. Si este ingreso permite reducir una deuda, crear un fondo de emergencia o invertir en desarrollar nuevas competencias, su impacto positivo puede extenderse durante todo el año.



