Estos hábitos pueden exponer tu dinero y datos personales

Lo que parece un hábito inofensivo, como conectarse a una red wifi gratuita o reutilizar una contraseña, puede convertirse en la puerta de entrada para el robo de datos personales, cuentas bancarias e incluso la suplantación de identidad.

"Uno de los errores más frecuentes es utilizar la misma contraseña en distintas plataformas. Cuando una red social, tienda virtual o servicio digital sufre una filtración de datos, los delincuentes suelen probar esas mismas credenciales en correos electrónicos, aplicaciones bancarias y billeteras digitales. Una sola contraseña puede abrirles la puerta a múltiples cuentas personales", explica Helar Herbozo, docente de Posgrado de la Universidad Norbert Wiener.

Por ello, se recomienda utilizar claves diferentes para cada cuenta importante. En el caso de los adultos mayores, para quienes recordar múltiples contraseñas puede resultar complicado, una alternativa segura es apoyarse en gestores de contraseñas.

Los errores digitales más frecuentes

Entre los hábitos que más exponen la información personal y financiera destacan:

Utilizar contraseñas simples o repetidas: Claves como fechas de nacimiento o secuencias numéricas son fáciles de adivinar y pueden comprometer varias cuentas a la vez.

Conectarse a redes wifi públicas: Muchos usuarios desconocen que un delincuente puede crear una red falsa con un nombre muy parecido al de un aeropuerto o centro comercial. Al conectarse, podría interceptar parte de la información compartida durante la navegación.

Hacer clic en enlaces sin verificar su origen: Los ataques de phishing suelen llegar mediante correos, mensajes de texto o WhatsApp que aparentan provenir de bancos, entidades públicas o empresas conocidas y buscan generar urgencia para obtener datos personales.

Compartir demasiada información en redes sociales: publicar rutinas, ubicaciones o imágenes de documentos facilita la suplantación de identidad y el diseño de estafas personalizadas.

Comprar en sitios poco confiables: Es importante verificar que la dirección web empiece con https y cuente con el ícono de candado antes de ingresar información financiera.

No revisar regularmente los movimientos bancarios: Muchos fraudes son detectados tarde porque las personas no monitorean sus cuentas con frecuencia.

Una de las medidas más efectivas para proteger las cuentas es activar la verificación en dos pasos. Esta herramienta añade una segunda barrera de seguridad mediante un código temporal enviado al celular o generado por una aplicación, por lo que una contraseña robada ya no es suficiente para acceder a una cuenta, lo cual evita riesgos.

Los especialistas advierten que los fraudes digitales son cada vez más sofisticados y algunas organizaciones criminales ya utilizan herramientas de inteligencia artificial para personalizar mensajes, recrear conversaciones o incluso imitar voces de familiares y conocidos con el objetivo de generar confianza y engañar a las víctimas.

"La seguridad digital no depende de ser un experto en tecnología. Los ciberdelincuentes suelen aprovechar descuidos cotidianos", explica el especialista de la Universidad Norbert Wiener. Ante este escenario, verificar la información por otro canal antes de realizar una transferencia, desarrollar hábitos seguros con la familia y mantenerse informado son las mejores formas de proteger la información personal y financiera.

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