
¿La IA ayuda a aprender o facilita el plagio?
El uso de herramientas de inteligencia artificial para realizar tareas académicas crece rápidamente entre estudiantes universitarios peruanos. Según información difundida por el medio Link Empresarial, el 67% de alumnos de instituciones privadas ya utilizaba estas plataformas y el 90% reconocía que priorizaba buenas calificaciones antes que hacer un uso responsable de la tecnología.
Para las universidades, el reto no está en prohibir estas herramientas, sino en enseñar a utilizarlas con criterio académico y responsabilidad.
"La inteligencia artificial está transformando la manera de aprender en la educación superior. Hoy permite adaptar contenidos al ritmo de cada estudiante y acceder a grandes volúmenes de información. El riesgo aparece cuando la tecnología reemplaza el pensamiento crítico y el proceso de aprendizaje", explica el Dr. José Luis Solis, docente de la Escuela de Posgrado de la Universidad Norbert Wiener.
Según el especialista, uno de los principales riesgos es que los estudiantes terminen dependiendo completamente de estas plataformas, afectando habilidades como la redacción, la investigación y el pensamiento crítico. Además, recuerda que la inteligencia artificial también puede generar contenido falso o información sesgada si no se verifican adecuadamente las fuentes.
En ese contexto, el uso de IA también obliga a replantear la forma de evaluar a los estudiantes. Para Solís, la diferencia entre utilizar estas herramientas como apoyo académico o convertirlas en un mecanismo de plagio está en la capacidad del alumno para interpretar, cuestionar y transformar la información en conocimiento propio.
El cambio también alcanza a los docentes. Más allá de transmitir contenidos, hoy deben fortalecer habilidades humanas como la creatividad, el análisis y la capacidad de resolver problemas, además de promover un uso ético de la tecnología.
"Prohibir la inteligencia artificial no resolverá el problema. El reto está en enseñar a usarla con responsabilidad, transparencia y criterio académico. La educación debe evolucionar junto con la tecnología, sin perder de vista el desarrollo humano", concluye el especialista de la Universidad Norbert Wiener.



