
El costo de la salud: Dilema silencioso que enfrentan miles de mujeres
Un estudio realizado por el Women's Comprehensive Health and Research Center de Cleveland Clinic con 2,000 mujeres mayores de 18 años en todo Estados Unidos revela que para casi la mitad de las encuestadas, el mayor temor al envejecer no es el cáncer, el Alzheimer ni una enfermedad cardíaca, sino no poder costear su atención médica. Sus resultados, presentados en mayo de 2026, ofrecen una radiografía sobre cómo las mujeres navegan su salud en distintas etapas de la vida y los obstáculos económicos, informativos y emocionales que las frenan.
"Demasiadas mujeres necesitan información clara sobre sus riesgos de salud, y demasiadas no están seguras de si pueden permitirse la atención que necesitan", señaló Maria Shriver, cofundadora del Women’s Comprehensive Health and Research Center de Cleveland Clinic.
El costo es el gran obstáculo
El 45% de las mujeres encuestadas identifica la situación económica como su mayor preocupación respecto a la salud, por encima del miedo a enfermedades graves. Esta cifra no es abstracta: el mismo porcentaje califica su situación financiera como regular o mala, lo que refleja cómo las limitaciones económicas condicionan decisiones tan básicas como acudir a una consulta de rutina.
El problema se agudiza entre las mujeres que asumen roles de cuidadoras no remuneradas —madres, hijas o cónyuges que acompañan a un familiar enfermo—. Comparadas con quienes no tienen esa carga, registran niveles más altos de estrés (53% frente a 46%), fatiga (49% frente a 42%) y sentimiento de culpa por priorizar su propia salud (34% frente a 21%). Son quienes más cuidan y, paradójicamente, quienes menos se cuidan.
Lo que no saben puede hacerles daño
El estudio también detecta vacíos de información con consecuencias directas en la salud. Más del 42% de las mujeres desconoce que la menopausia puede afectar al corazón, al cerebro y a los huesos —no solo al ciclo reproductivo—, y más de la mitad (52%) reconoce que el tema no se habla lo suficiente.
En cuanto al Alzheimer, los datos son aún más llamativos: solo el 19% de las mujeres sabe que tiene mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad, pese a que representan casi dos tercios de todos los casos diagnosticados, y solo el 29% expresa preocupación al respecto. Sin embargo, entre quienes sí están informadas, la probabilidad de tomar medidas preventivas es significativamente mayor —lo que confirma algo que los especialistas repiten: el conocimiento impulsa la acción.
"Todos los días escuchamos a mujeres que quieren ser proactivas, pero que no siempre saben qué medidas son las más importantes", señaló la Dra. Pelin Batur, directora médica del Women’s Comprehensive Health and Research Center de Cleveland Clinic. "Una orientación clara, especialmente en torno a la prevención y los cambios en las distintas etapas de la vida, puede ayudar a las mujeres de todas las generaciones a cuidarse con mayor confianza".
Una brecha entre generaciones
El reporte también revela que la relación de las mujeres con su salud cambia —y en algunos aspectos mejora— con la edad. Mientras que casi la mitad de las mujeres de la generación Z y los millennials visitó a un especialista en salud femenina en el último año, solo el 23% de las mayores de 60 años lo hizo. En contrapartida, las mujeres de más edad son más abiertas a hablar sobre salud sexual con su médico: el 70% de las mayores de 60 años, frente al 36% entre las más jóvenes.



