No postergar los chequeos preventivos puede cambiarlo todo

En el Perú, una mujer fallece cada cinco horas por cáncer de cuello uterino, una enfermedad que en la mayoría de casos puede prevenirse con chequeos oportunos. Cada año, se registran alrededor de 4,800 nuevos casos en el país, posicionándolo como uno de los cánceres más frecuentes en mujeres, según el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN).

Aun así, cerca del 80% de las pacientes llega a consulta en etapas avanzadas, cuando las opciones de tratamiento son más limitadas. Lo más preocupante es que se trata de una enfermedad altamente prevenible si se detecta a tiempo, lo que evidencia una brecha importante en la cultura de prevención. Detrás de estas cifras hay una realidad silenciosa: miles de mujeres, especialmente madres, siguen postergando su propia salud. A esto se suma que menos del 50% de mujeres en el país accede regularmente a chequeos preventivos.

Ser madre muchas veces implica estar para todos: cuidar, acompañar y resolver. Pero en esa rutina, su bienestar suele quedar en segundo plano. "Toda mujer suele priorizar el bienestar de sus hijos o de su familia por encima del suyo, muchas veces minimizando sus propios síntomas", explica el ginecólogo especialista, Diego Egoavil, de la Clínica Anglo Americana.

Los chequeos no solo responden a una rutina médica, sino que son una herramienta clave para anticiparse a enfermedades que, detectadas a tiempo, tienen altas probabilidades de tratamiento exitoso. Entre los controles básicos que toda mujer debería considerar están el Papanicolaou, la prueba del Virus del Papiloma Humano (VPH) y la ecografía ginecológica. Más del 90% de los casos de cáncer de cuello uterino está asociado al VPH, lo que refuerza la importancia de su detección temprana. A partir de los 40 años, se suma la mamografía, además de evaluaciones hormonales según cada caso.

Lo que el cuerpo dice y muchas veces se ignora

En el día a día, hay señales que muchas mujeres han aprendido a normalizar: dolores menstruales intensos, incomodidad en las relaciones sexuales o cambios en el cuerpo que se dejan pasar.

"No debemos normalizar el dolor. Tampoco los sangrados anormales, los flujos inusuales o cualquier cambio en las mamas. Son señales de alerta que necesitan evaluación médica. Escuchar al cuerpo no es exagerar, es prevenir", enfatiza el médico.

Aunque el tiempo sea limitado, hay acciones concretas que pueden marcar una diferencia real en la salud de una madre:

- Dormir adecuadamente
- Mantener una alimentación ordenada
- Realizar al menos 20 minutos de actividad física al día
- Y, sobre todo, no postergar los chequeos médicos

La detección temprana puede marcar la diferencia entre un tratamiento oportuno y un diagnóstico tardío con mayores riesgos.

Un regalo que no se envuelve, pero sí transforma

En el marco del Día de la Madre, los regalos suelen ser flores, desayunos o detalles simbólicos. Pero hay uno que puede tener un impacto mucho más profundo y duradero: incentivar y facilitar que ellas se cuiden.

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