
Dos de cada tres peruanos ya usan billeteras digitales
La inclusión financiera en el Perú alcanzó en 2025 su nivel más alto desde el inicio de la medición del Índice de Inclusión Financiera (IIF), al llegar a 47.0 puntos. De acuerdo con el estudio El mapa de la inclusión financiera, elaborado por el Banco de Ideas Credicorp con trabajo de campo de Ipsos, el avance está fuertemente impulsado por la adopción de canales digitales. Hoy, cerca de dos tercios de la población ya utiliza billeteras móviles o aplicaciones de pago, consolidando al celular como la principal puerta de entrada al sistema financiero en el país.
El análisis por macrorregiones muestra que este avance no es homogéneo y responde a dinámicas territoriales diferenciadas. Lima Metropolitana y las macrorregiones de la costa concentran los mayores niveles de inclusión financiera, mientras que la sierra y la selva muestran progresos a ritmos distintos, especialmente en la dimensión de uso efectivo de los servicios financieros. A nivel regional, además de Lima Metropolitana (52.4 puntos), Arequipa (49.7) y Piura (49.6) destacan con desempeños significativamente por encima del promedio nacional, seguidas por Cajamarca (44.7) y La Libertad (44.5). Estos resultados confirman que el avance de la inclusión financiera no se limita a la capital, sino que se extiende a corredores económicos regionales clave.
Uno de los principales motores de este progreso ha sido la digitalización del sistema financiero. En los últimos años, las billeteras móviles y las aplicaciones de pago se han consolidado en todo el país, incluso en zonas con menor infraestructura física, facilitando el acceso a servicios financieros formales. Su adopción ha crecido de manera sostenida, pasando de 19% en 2021 a 65% en 2025, lo que posiciona a los canales digitales como un habilitador central de la inclusión financiera en el Perú.
En el acceso al crédito, el estudio muestra que las cajas municipales, microfinancieras y cooperativas cumplen un rol central fuera de Lima Metropolitana, donde la banca tradicional tiene menor presencia. En regiones como la Costa Centro, las cajas municipales son percibidas como la institución con mayor facilidad para acceder a crédito (34%), mientras que en la Sierra Norte, las cooperativas destacan como una alternativa relevante (29%). Este ecosistema financiero regional permite canalizar el financiamiento principalmente a través de préstamos personales, que son más comunes que las tarjetas de crédito en varias macrorregiones del país.
El estudio también identifica que, a nivel nacional, un 16% de la población percibe a los prestamistas informales como la opción más fácil para acceder a crédito, proporción que asciende al 22% en la selva, lo que refuerza la importancia de seguir fortaleciendo alternativas formales adaptadas a las realidades locales.
“Gracias a este estudio podemos entender que la inclusión financiera en el Perú no es un fenómeno uniforme. Avanzamos, pero de formas distintas según el territorio. Para seguir cerrando brechas, es clave reconocer estas diferencias y promover soluciones que respondan a las realidades locales”, señaló Gianfranco Ferrari, CEO de Credicorp.
El estudio reafirma que la inclusión financiera es un proceso en marcha, impulsado por la innovación y la tecnología, pero que requiere un enfoque territorial para lograr un impacto más profundo y sostenible en la vida de las personas.
Para conocer el estudio completo, visita bancodeideascredicorp.com



