Alerta por radiación extrema en Lima

Lima atraviesa uno de sus veranos más agresivos. Con temperaturas que superan las expectativas estacionales y niveles de radiación ultravioleta (UV) que alcanzan picos de 15 puntos, categorizados como extremos por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), la salud ocular de los limeños ha entrado en una zona de riesgo crítico.

Ante este panorama, se estima que los casos de queratitis actínica, una inflamación severa de la córnea, podrían incrementarse en un 25% durante esta temporada.

A diferencia de la piel, los ojos suelen ser los grandes olvidados en las campañas de protección solar. Sin embargo, el impacto de la radiación es acumulativo y silencioso. La Dra. Marleni Mendoza, oftalmóloga y asesora científica de Laboratorios Lansier, explica que la exposición prolongada sin filtros adecuados equivale a una quemadura física en el tejido ocular.

"Estamos viendo una exposición sin precedentes. La queratitis no es solo una molestia temporal; es una lesión real en la córnea que genera dolor intenso, lagrimeo y fotofobia. Si no tomamos medidas, el daño acumulado por estos niveles de radiación extrema puede acelerar la aparición de cataratas y degeneración macular en edades cada vez más tempranas", advierte la Dra. Mendoza. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que hasta el 20% de los casos de ceguera por cataratas a nivel mundial están vinculados directamente a la exposición solar sin protección.

Guía de supervivencia visual ante el calor extremo

Para mitigar este impacto, la experta propone cinco acciones inmediatas que deben incorporarse a la rutina diaria mientras duren los niveles extremos de radiación:

No se fíe de los días nublados: El Senamhi ha advertido que la nubosidad en Lima es engañosa, pues deja pasar gran parte de la radiación UV.

Es indispensable el uso de lentes con protección UV 400 certificada. La Dra. Mendoza aclara un error común: Usar lentes oscuros de procedencia dudosa es más dañino que no usar nada, ya que la oscuridad dilata la pupila y permite que los rayos UV entren con mayor fuerza al interior del ojo.

La regla de las horas pico: Entre las 10:00 y las 16:00 horas, la intensidad del sol es máxima. En este rango, se recomienda el uso complementario de sombreros de ala ancha que puedan bloquear hasta el 50% de la luz solar que incide desde los costados y la parte superior.

Identifique la arena en los ojos: La queratitis suele manifestarse horas después de la exposición. Si al llegar a casa siente una sensación de arenilla, enrojecimiento o dolor punzante, evite frotarse, ya que podría agravar la lesión en el epitelio corneal.

Lubricación como barrera: El calor extremo evapora la lágrima natural, dejando el ojo expuesto a irritantes. El uso de lágrimas artificiales o lubricantes oculares ayuda a mantener la superficie protegida y facilita la recuperación de la córnea frente al estrés ambiental.

Atención a los niños y adultos mayores: Sus tejidos oculares son más sensibles y menos capaces de filtrar la radiación de forma natural. La prevención en estas etapas es clave para evitar patologías crónicas.

Finalmente, la Dra. Marleni Mendoza hace un llamado a la conciencia ciudadana: La salud visual no debe ser un tema reactivo. No podemos esperar a perder nitidez en la visión para acudir al especialista. En un contexto de crisis climática y radiación extrema, la prevención es nuestra única defensa real para evitar daños irreversibles.

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