Altas temperaturas: información clave para prevenir riesgos

Durante el verano, el aumento de la temperatura ambiental y la mayor exposición a actividades al aire libre incrementan el riesgo de problemas de salud que van desde urgencias leves hasta emergencias mayores, que, si no se atienden correctamente en los primeros minutos, pueden complicarse antes de recibir atención médica especializada. Golpe de calor, picaduras de insectos y episodios de casi ahogamiento leve se encuentran entre los incidentes más frecuentes en esta temporada.

"Conocer cómo actuar de manera inmediata y segura puede marcar una diferencia importante mientras se espera la llegada de la asistencia de emergencia o el traslado a un establecimiento de salud", señala el Dr. Julio Muñoz, Sub Gerente de Auditoría Médica de Pacífico Salud.

Si tú o alguien cercano presenta signos de golpe de calor, como piel caliente y enrojecida, mareos, deshidratación, dolor de cabeza, confusión, náuseas o incluso pérdida de conciencia, el especialista recomienda actuar de inmediato de la siguiente manera:

- Trasladar a la persona a un lugar fresco, con sombra y buena ventilación.
- Aflojar o retirar el exceso de ropa.
- Aplicar compresas frías o paños húmedos en el cuello, las axilas, tórax anterior y abdomen.
- Ofrecer agua fresca por pequeños sorbos, sólo si la persona está consciente y puede tragar.
- No administrar bebidas ni forzar la ingesta de líquidos que pudieran llevar a la aspiración broncopulmonar.

Si los síntomas no ceden o hay alteración del estado de conciencia, se debe buscar atención inmediata.

En el caso de picaduras de insectos, frecuentes en playas, piscinas y espacios abiertos, cuando se presenta enrojecimiento, picazón o inflamación leve, la recomendación inicial del especialista de Pacífico Salud es:

- Lavar la zona afectada con agua y jabón.
- Aplicar frío local para reducir la inflamación.
- Evitar rascarse, ya que puede generar infecciones y/o celulitis.
- No aplicar remedios caseros ni antisépticos como yodo, alcohol, agua oxigenada u otros.

El riesgo mayor aparece cuando se presentan síntomas como dificultad para respirar, hinchazón en labios, lengua o párpados, mareos, vómitos o erupciones generalizadas, ya que podrían indicar una reacción alérgica severa (reacción anafilácitca). En estos casos, se debe acudir de inmediato al doctor.

Si una persona, estando en el mar o en la piscina, presenta tos persistente o dificultad para respirar tras haber aspirado agua, podría tratarse de un casi ahogamiento leve. Ante esta situación, se recomienda:

- Retirar a la persona del agua y mantenerla en posición semi incorporada.
- Permitir que tosa de manera espontánea para ayudar a expulsar el agua.
- Abrigarla
- Observar su respiración durante las siguientes horas por si presenta falta de aire.
- No acostarla completamente ni forzar la expulsión de agua.

Si aparecen signos como respiración agitada, fiebre, somnolencia excesiva, coloración azulada de labios o empeoramiento de los síntomas, se debe buscar atención médica de inmediato.

Promover el acceso a información clara y práctica sobre primeros auxilios permite a las personas actuar con mayor seguridad y reducir complicaciones en situaciones de emergencia.

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