
5 formas en que los drones ayudan a recuperar vehículos
El robo vehicular sigue siendo uno de los delitos más frecuentes en Lima y otras ciudades del país. A la acción de bandas cada vez más organizadas se suman nuevas tácticas, como el uso de inhibidores de señal, el traslado inmediato a zonas periféricas y el ocultamiento de vehículos en lugares de difícil acceso, lo que ha reducido la efectividad de los métodos tradicionales de búsqueda.
De acuerdo con cifras de la Policía Nacional del Perú (PNP), entre enero y febrero de 2025 se registraron alrededor de 1,500 robos de vehículos, un promedio de 27 casos diarios. Distritos como San Juan de Lurigancho, Comas, San Martín de Porres, Los Olivos, Ate Vitarte, San Juan de Miraflores y Villa María del Triunfo concentran la mayor incidencia.
Frente a este escenario, el uso de tecnologías complementarias al GPS como los drones, comienza a ganar protagonismo en las estrategias de recuperación vehicular. Así lo explica Raúl Arias Fontanot, gerente de Operaciones de Hunter Perú, quien señala que los delincuentes emplean cada vez más métodos diseñados para dificultar la ubicación exacta de los vehículos robados.
"El bloqueo de señales GPS o el traslado inmediato a zonas rurales, predios cerrados o áreas periféricas retrasa los tiempos de respuesta e incrementa los riesgos para el personal operativo y para las propias autoridades que participan en las intervenciones. Por eso, la incorporación de drones permite ampliar la capacidad de verificación y reducir riesgos en operativos cada vez más complejos", señala Arias.
Cinco formas en que los drones contribuyen a la recuperación de vehículos
1. Reconocimiento aéreo rápido: a partir de la última señal reportada por el GPS, los drones pueden sobrevolar la zona para confirmar visualmente la presencia del vehículo y evaluar el entorno en tiempo real. Esto resulta especialmente útil en áreas extensas, predios cerrados o zonas de difícil acceso.
2. Reducción de tiempos de búsqueda y recuperación: la información visual en tiempo real permite a los centros de monitoreo y a los equipos en campo tomar decisiones más rápidas, definir rutas de acceso y priorizar recursos. En la práctica, esto puede marcar la diferencia entre recuperar un vehículo en pocas horas o perder completamente su rastro.
3. Identificación visual de vehículos y placas: drones de despliegue rápido y tamaño compacto, equipados con cámaras de alta resolución y transmisión en vivo. Esto facilita la identificación de placas, colores y características del vehículo, incluso en entornos urbanos congestionados o zonas periféricas.
4. Mayor seguridad en los operativos: antes de que el personal ingrese a una zona potencialmente riesgosa, el dron permite evaluar el área, identificar posibles amenazas y planificar la intervención. Esto reduce la exposición a situaciones de peligro tanto para los operadores como para las autoridades involucradas.
5. Tecnología respaldada de personal especializado: el uso efectivo de drones requiere pilotos capacitados y experiencia operativa. Por ello, las empresas que incorporan esta tecnología han comenzado a formar equipos especializados que integran análisis de datos, monitoreo en tiempo real y operación aérea.
Tecnología y prevención frente a un delito más sofisticado
Un ejemplo de esta tendencia es Hunter Perú, que ha incorporado un escuadrón de drones dentro de su sistema de seguridad vehicular, integrando rastreo GPS, monitoreo continuo y verificación visual como parte de una misma estrategia.
Si bien el uso de drones en seguridad ya es una práctica extendida en otros países, en el contexto local se perfila como una herramienta clave frente a un delito cada vez más sofisticado. La combinación de tecnología, información en tiempo real y talento humano se consolida, así como uno de los principales aliados en la lucha contra el robo vehicular.



