Empresas de energía deben prepararse para el futuro
Nos encontramos en medio de una crisis sanitaria, provocada por el COVID-19, nunca antes vista por nuestra generación. Con gran parte de la población mundial en cuarentena, la energía eléctrica se convierte en un servicio esencial para la sociedad y la economía. Gracias a este servicio, hoy no solo podemos desarrollar actividades de teletrabajo, educación en línea y entretenimiento a través de diferentes dispositivos electrónicos, sino que también logramos garantizar que los hospitales operen con equipos médicos esenciales para la recuperación de los pacientes afectados por la pandemia.
Para hacerle frente a esta situación, los gobiernos han planteado diferentes estrategias para garantizar el suministro de energía a toda la población. Las empresas eléctricas, han aprobado diferentes medidas y planes destinados a mitigar el impacto. Estas nuevas iniciativas representan un gran reto para estas empresas, quienes en menos de dos meses han tenido que garantizar la reconexión de electricidad a los hogares morosos, congelar los pagos para los sectores de la población de menores ingresos, realizar descuentos, crear métodos de pago alternativos y ampliar su red de distribución a las zonas vulnerables, con el objetivo de asegurar el suministro del servicio y garantizar el bienestar de la población.
La respuesta a cada una de estas necesidades ha requerido de enormes esfuerzos por parte de las compañías eléctricas; una buena parte de dichos esfuerzos obedece a que los sistemas que tienen las empresas funcionan, pero han sido diseñados para atender los requerimientos de un negocio enmarcado en una regulación estática.
Por otra parte, contar con un software especializado, como Open Smartflex, solución holística de Open, permite a las compañías de energía afianzar sus canales de atención virtuales para descongestionar sus puntos de atención al público y garantizar el cumplimiento de una de las principales medidas para prevenir el COVID-19: el distanciamiento social.
La necesidad de transformar a futuro el proceso de medición y toma de lecturas de las empresas de energía fue una necesidad en la coyuntura actual.
El sector eléctrico ha demostrado ser crucial en esta crisis, la cual ha hecho evidente que los desafíos de la industria van más allá de asuntos relacionados con la infraestructura y abordan temas relacionados con el núcleo de la operación técnica y comercial de estas organizaciones. Contar con soluciones tecnológicas de última generación es un factor diferencial a la hora de gestionar los retos actuales y futuros y contribuye a la contención y superación de la pandemia, al ser eje fundamental para la transformación energética y reactivación económica de nuestra sociedad.