4 errores más comunes al evaluar si una inversión genera valor real

En un contexto donde la inflación anual bordea el 4% y el BCRP mantiene la tasa de interés de referencia en 4,25% para contener las presiones inflacionarias, evaluar si una inversión genera valor real se ha vuelto un reto para muchos peruanos.

Para el inversionista moderno, especialmente para ejecutivos y emprendedores que buscan hacer crecer sus recursos de manera ordenada, es clave contar con criterios claros y prácticos que permitan medir si una inversión está cumpliendo su función: acercar al inversor a sus metas financieras con información útil.

"En tres años acompañando a más de 550 inversionistas peruanos, hemos visto que el error más frecuente no es elegir mal el instrumento, sino no saber con qué criterio medirlo. De hecho, tres de cada cuatro personas que llegan a invertir tienen claro que quieren hacerlo, pero no tienen claro qué producto elegir. Por eso es fundamental fortalecer la asesoría en inversiones y guiar al usuario en la toma de decisiones", explica Diego Mallqui, especialista en gestión patrimonial y CEO de Finniu, plataforma de inversiones.

En este sentido, el especialista de Finniu identifica cuatro errores más comunes al evaluar si una inversión genera valor real:

1. No considerar el impacto de la inflación en la rentabilidad: Solo en los primeros cuatro meses del año, los precios en Lima Metropolitana aumentaron 3,72 % (INEI), de modo que una inversión que rinde por debajo de ese nivel pierde valor real. Ante esa presión inflacionaria, una alternativa para quienes buscan estabilidad es aumentar la exposición a inversiones inmobiliarias, un sector que suele resistir mejor la volatilidad política, especialmente antes de escenarios electorales o durante el primer año de un nuevo gobierno, y que en el tiempo ha mostrado una apreciación sostenida del valor del suelo.

2. No considerar los costos ocultos: Comisiones por mantenimiento, penalidades por retiro, tarifas por transacción o cargos adicionales pueden disminuir de manera importante el rendimiento real de una inversión. Por eso es fundamental analizar la rentabilidad neta, no solo la rentabilidad ofrecida, y verificar con claridad qué costos están restando parte del crecimiento esperado. Siempre es recomendable preguntar por las comisiones administrativas y entender cómo afectan la rentabilidad final.

3. Asumir un nivel de riesgo que no corresponde al perfil personal: Una inversión puede mostrar un rendimiento atractivo, pero si te obliga a asumir riesgos que no entiendes o que no puedes tolerar, ese valor puede perderse rápidamente. Por eso es importante verificar que comprendes cómo funciona el instrumento, que el nivel de riesgo está alineado con tu objetivo y tu horizonte de tiempo, y que existe regulación y respaldo formal que respalde la estructura del producto.

4. No vincular la inversión con un objetivo patrimonial claro: Más allá del porcentaje de rendimiento, es clave saber si esa inversión realmente te está acercando a la meta que definiste, ya sea comprar una vivienda, construir un fondo, financiar estudios o asegurar mayor estabilidad. Para ello, evalúa si el avance es consistente con tu objetivo y determina si es necesario ajustar aportes o incluso cambiar de instrumento para acelerar el crecimiento.

"En un entorno donde el mercado peruano enfrenta un año electoral marcado por mayor volatilidad e incertidumbre, contar con criterios propios para evaluar una inversión no es un lujo, es la única forma de no dejarse llevar por el ruido. Priorizar esos criterios por encima del ruido del mercado es clave para tomar decisiones más informadas", finaliza el especialista de Finniu.

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