
3 errores que no debes cometer al reparar una vivienda
Las recientes lluvias, aniegos y huaicos registrados en distintas zonas del país han afectado a decenas de viviendas y familias.
Solo en Lima Sur, los primeros reportes de las autoridades dan cuenta de 70 viviendas dañadas y más de 50 familias afectadas en distritos como Villa El Salvador, Chorrillos y San Juan de Miraflores. Ante esta situación surge una pregunta frecuente: ¿cómo reparar una vivienda sin agravar los daños? Y con el Fenómeno El Niño en camino y la posibilidad de nuevas lluvias intensas, la respuesta se vuelve aún más urgente, porque muchas familias ignoran algo igual de importante: lo que NO deben hacer.
Frente a este escenario, especialistas de Sodimac advierten cómo las familias pueden evitar agravar el daño y no poner en riesgo su seguridad. Estos son los tres errores que más se repiten:
1. Reconectar la electricidad antes de asegurar el aislamiento del sistema. Es el error más peligroso. El agua de una inundación arrastra sedimentos y aguas servidas que penetran en cajas, tomacorrientes y ductos, dejando residuos conductivos incluso cuando la superficie parece seca.
Restablecer la energía en estas condiciones puede derivar en cortocircuitos, sobrecalentamiento del cableado o riesgo de electrocución. Lo recomendable es mantener el interruptor general (llave termomagnética) en posición apagada y no reconectar hasta que un electricista verifique la continuidad y el secado completo de tableros, tomacorrientes y conductores; en instalaciones muy comprometidas, corresponde evaluar el reemplazo de los puntos afectados.
2. Aplicar acabados sobre muros con humedad remanente. Pintar o empastar una pared que absorbió agua no resuelve el problema, lo encapsula. La humedad atrapada migra hacia la superficie y provoca desprendimiento de la pintura, eflorescencias de salitre y aparición de hongos en pocas semanas. Antes de cualquier acabado, el muro debe alcanzar un secado adecuado y tratarse con un impermeabilizante o sellador antihumedad que corte el ascenso capilar. En muros de ladrillo o adobe, conviene además revisar zócalos y la base del muro, donde la saturación suele concentrarse.
3. Intervenir el techo sin una evaluación estructural previa. Sellar una filtración sin diagnosticar el estado del techo puede enmascarar un daño de fondo. La saturación prolongada compromete la resistencia de losas, viguetas y elementos de fijación, un riesgo mayor en viviendas autoconstruidas sin diseño técnico. La evaluación de la estructura debe anteceder a cualquier reparación estética; solo una vez confirmada su integridad conviene sellar juntas y grietas y aplicar impermeabilizante sobre una superficie limpia, seca y libre de partículas sueltas.
La recomendación general de los especialistas es clara: después de una inundación, lo primero no es reparar, sino secar y verificar. Apurar los arreglos sobre superficies húmedas suele multiplicar los costos a mediano plazo, justo cuando se acerca una nueva temporada de lluvias.



